conversaciones / 09 · 4 Nov 2026 · 1 h 56 min
con Sara Morales, en la cocina de Compartir
conversa Ignacio Portillo
Ignacio Portillo conversa con la chef Sara Morales, fundadora de Compartir y del bar Querida Aura en Guatemala. Cuenta cómo pasó de las salsas y las mermeladas a sus prácticas en España y a una cocina de autor que cuenta historias con la comida.
lo que se cuenta aquí
- Sara Morales creció entre sus abuelas y sus primos Daniel y Sebastián, en una familia donde todo giraba alrededor de la comida, y desde ahí ve la comida como su lenguaje del amor.
- Empezó a vender postres con Sweet Delights a los 16 o 17 años, hizo salsas y mermeladas con su mamá para Farmers Markets y practicó en España en un restaurante de Martín Berasategui.
- Desde 2018 trabajó como chef personal y en catering, y en 2019 ideó junto a su primo Daniel Compartir, una experiencia que usa la gastronomía como herramienta narrativa y sensorial.
- Entre 2020 y 2025 hizo 15 ediciones de Compartir, primero en casa de Daniel y luego en la suya, y en agosto de 2024 decidió dar el salto al restaurante con sus primos Daniel y Sebastián.
- Su consejo para emprender: empezar pequeño, tener paciencia porque el negocio tarda años, no traicionar el concepto y rodearse de un equipo que sume.
transcripción
Ignacio Hola, ¿qué tal amantes de la gastronomía? Y bienvenidos a Cocina Abierta, el podcast donde visitaremos a chefs, emprendedores, cocineros y amantes de la gastronomía para conocer sus historias y, por supuesto, hablar de la buena cocina. Mi nombre es Ignacio Portillo y hoy tenemos un episodio que me tiene muy, muy contento porque vamos a conocer a una de las representantes más creativas de esta nueva generación de chefs de Guatemala, autodidacta, emprendedora y convencida de que la comida es un lenguaje del amor. Amigos, hoy está con nosotros mi querida amiga y chef, Sarita Morales. ¿Cómo estás, Sarita?
Sara Bien, gracias Ignacio, ¿y tú?
Ignacio Bien, súper contento de estar aquí contigo, de conocer toda tu historia y de conocer todo esto hermoso que estás haciendo hoy en día. ¿Cómo amaneciste hoy? Contame.
Sara Muy bien, el tráfico un poco pesado pero súper bien y reemocionada también de tenerlos por acá de que puedan conocer, bueno tú ya habías conocido el día de la inauguración pero que ya puedan ver un poco digamos fuera de evento de inauguración y más en día normal el espacio de Compartir
Ignacio ¿Cómo ha estado este tiempo? me contabas un poquito fuera de cámara cómo ha estado este tiempo de mundial, pero a ver, yo en lo personal te quiero comentar cuando yo he tenido el restaurante abierto también detesto todo el tema de fútbol, fúnenme ahí si quieren, pero no sé, a mí no se me da todo el tema de fútbol, no me gusta el ambiente que se genera, entonces poner teles y ese tipo de cosas, conmigo nunca he ido, no sé cómo es en tu caso.
Sara Tampoco, la verdad es que nosotros desde el principio, creo que a la hora de tener fechas de apertura y todo, nunca tuvimos en mente como, va a caer el mundial al mes de haber abierto. Yo en lo personal no soy de ver fútbol, entonces no es algo que me apasione, pero en el mundial sí me emociono, pero realmente compartir es como un espacio mucho más acogedor, más tranquilo y todo, entonces desde el inicio cuando ya dijimos como así, bueno, viene el mundial, jamás fue opción poner teles porque no va pues ni con el espacio, ni con lo que queremos que la gente sienta en Compartir, ni en Querida Aura tampoco, entonces somos espacio libre del mundial.
Sara Sí creo que es una temporada un poco complicada para los que no ponemos partidos porque incluso nos pasó en algún momento que alguien reservó y dijo, ay, iban a tener partido, no, aquí no lo pasamos, ah, bueno, entonces otro día. Pero creo que todo tiene sus ventajas y todo pasa por algo porque ha sido tiempo en donde nos dio chance de prepararnos para el brunch, de prepararnos para ciertos eventos y de ir viendo como ciertos detallitos en lo que se iba como retomando, pues, y que los días que no había partido había más afluencia y todo.
Ignacio Pero sí, interesante el mundial. Ahora que ya lo conocí como en restaurante, interesante la respuesta y la dinámica con el mundial. Es que, pues si bien es como tiempo para compartir, pero es para compartir más con relajo y que bebidas espirituosas y demás. Me imagino que en el bar funciona muy bien, pero aquí abajo en Compartir para los que nos van escuchando en Spotify y no pueden ver en cámara dónde estamos.
Ignacio la verdad que compartir es un espacio súper acogedor, súper lindo, que arruinarlo con un ambiente de fútbol, creo que no es el concepto, ¿verdad? Pero bueno, Sarita, como bien te comentaba antes, la intención de esto es que todo el mundo, que todo Guatemala primeramente y luego el mundo sepa que existe una chepta increíble como tú.
Sara Muchas gracias.
Ignacio Que sepan tu historia para que puedan abrazar tu concepto, tu proyecto y que seguí en este lugar todos los días de muchísima gente nueva y por supuesto la gente que ya te quiere, te conoce y que le gusta lo que hace. Pero vámonos hasta atrás, vámonos hasta atrás, contame un poquito cómo fue tu infancia fuera de la gastronomía, ya vamos a empezar a hablar todo lo gastronómico, pero cómo fue tu infancia, cómo creciste, en qué ambiente creciste.
Sara Bueno, yo soy hija única, no tengo hermanos ni hermanas. Mis dos papás toda la vida han sido de trabajar todos los días. Mi mamá en oficina y mi papá es productor de video, entonces él tiene su empresa y él se encarga también de la parte de su trabajo. Entonces, yo de chiquita salía del colegio y todos los días me iba donde mi abuelita de parte de papá.
Sara Y ya mis papás me llegaban a traer en la noche, entonces yo prácticamente crecí con mi abuelita de parte de papá, que era mi abuelita Aura. Que ahí ya, más adelante me imagino que entraremos en tema porque Aura es pues la homenajeada en Querida Aura. Así que yo crecí con ella, la verdad fui una niña muy feliz, tuve una infancia muy linda, a pesar de que no tuve hermanos como para compartir todo el tiempo y así, nunca estuve sola porque tengo a mis dos primos, que son Sebastián y Daniel.
Ignacio Que son tus socios.
Sara Ajá, que son mis socios.
Ignacio Ok.
Sara Daniel tiene mi edad, me lleva casi un año porque él es de enero y yo de octubre, pero somos del mismo año y Sebastián nos lleva cinco, pero crecí con ellos como hermanos. Entonces, así como decirte, no, a mí me faltó esa parte de tener hermanos, la verdad, no. y siempre estuve muy bien acompañada, pues. Entonces, eso.
Sara De ahí mi familia es una familia muy unida. Es una familia pequeña, porque mi familia nuclear no es grande. Sebas y Daniel, que son mis primos hermanos, son mis únicos primos. O sea, no tengo más.
Ignacio Ok.
Sara Ajá. Entonces, es una familia pequeña. Y realmente mi infancia fue muy linda, como te digo. Compartí mucho con mi abuelita, que me consentía a morir porque era su única nieta.
Sara Compartí con mis otros abuelos también. Y siento que eso forma mucho parte de por qué yo me vine como por este camino. Porque toda mi vida, y esto siempre lo digo cuando hablo de compartir, toda mi vida desde chiquita y la vida de mi familia siempre giró alrededor de la comida. Entonces siempre que era vernos para algo, juntarnos para hacer algo, celebrar algo, siempre era comer.
Sara O sea, toda la vida fue a comer. y que mi abuelita de parte de mamá también era la típica abuelita cocinera, autodidacta, que cocinaba delicioso, entonces ella me transmitió como mucho esa parte. Nunca compartimos cocina porque era de las abuelitas que se ponía un poco nerviosa si estaba cocinando y uno entraba, pero sí cocinó muchísimas cosas, nos enseñó a hacer el fiambre y todo, y todas esas actividades las hacíamos en familia.
Ignacio ¡Qué lindo!
Sara Entonces, la verdad, mi infancia fue una infancia muy feliz. Sí, eso es lo que te puedo contar Ajá, no dime, dime No, eso
Ignacio Hay algo que A ver, yo también recuerdo de mi abuelita es bien lindo porque más cuando estás con primos, yo no sé si te pasaba que tu abuelita si te quedabas con tus primos también que los cuidaba ella también No solo jugar, sino también era No sé, a las cinco, todos a tomar cafecito, o les voy a hacer su cenita con huevitos, frijolitos. Pero hay algo que en mi vida me marcó mucho, que fue, yo no sé si era porque nosotros teníamos un árbol o qué, pero nosotros comíamos el francés con el aguacate directo desde la casca. ¡Qué rico! Hoy en día, yo no te como guacamole, no me gusta.
Sara ¿En serio?
Ignacio No me gusta el guacamole. A mí me gusta sentir el sabor del aguacate puro y más si lo agarro desde la casca. Cuando voy a un restaurante, no me gusta que me pasen el aguacate ya fuera de su cáscara.
Sara Me gusta.
Ignacio Le digo, mire, trágame el aguacate entero, no importa lo que me cobre. Pero porque me gusta, no sé, hay algo en la cáscara que le da un sabor extra que me encanta. Y ese es un recuerdo que yo tengo de una de mis abuelitas. Te hablo de cinco, cuatro años.
Ignacio ¿Qué recuerdo tenés tú de ese entonces que tú digas? Yo estoy casi seguro que casi nadie tiene este recuerdo como el aguacate con cáscara de Ignacio, digamos.
Sara Sí, tengo uno. A ver, primero, con mi abuelita ahora, que era donde yo más pasaba tiempo. Este tal vez no es tan poco común, pero a mí con ella me recuerda mucho el huevito tibio con pan francés. Y me recordó a eso porque cabalera, a mí me hacían mis huevitos tibios, hasta me acuerdo del plato en el que me lo servían.
Sara Y mi panito francés. Y yo hasta tengo fotos donde tengo la cara llena de huevo. Qué rico. Qué decir.
Sara Y por esto a mí sí me van a funar. Que yo ahora soy team huevo bien cocido.
Ignacio Ok.
Sara A mí no me gustan los huevitos tiernos. A pesar de que de chiquita me encantaba el huevo tibio. Entonces eso tengo con ella. Y con mi abuelita Iliana.
Sara Que era mi abuelita Cuti. La de parte de mamá. Cuando yo me quedaba a dormir a su casa. Yo siempre así religioso en la tarde, el cafecito, y así a veces hacía unos panitos o crepitas o cosas, entonces siempre había que comer.
Sara Pero a mí lo que más me recuerda es el plátano cocido con leche y azúcar.
Ignacio ¿Plátano cocido con leche?
Sara Ajá.
Ignacio Ok.
Sara Entonces hacía el cafecito y pasaba el platanito cocido, pelaba los platanitos en el plato hondo y como que fuera cereal. El plátano con leche fría y el azúcar. Entonces, cuando tú te lo comías, era el sabor del plátano cocido con lo fresquito de la leche y el azúcar que le daba como ese crunch.
Ignacio Ajá, qué rico.
Sara Entonces, a mí eso siempre me va a recordar a su casa y a las tardes en su casa.
Ignacio Qué lindo.
Sara Ajá, tal vez no es algo como tan común, pero es delicioso.
Ignacio Mira, a veces creemos que no es común, pero esperemos que este video llegue a muchas personas y que nos puedan ir en los comentarios. Si les trae un recuerdo de esto también, ¿verdad? Pero, ¿qué te iba a decir? Con lo del huevo.
Ignacio Quiero adentrarme con lo del huevo. Mira, yo también crecí con mis primos. Y tengo una mi prima. Ella va a saber quién es.
Ignacio Que le mando un saludo ahí. Pobrecita ella. Nosotros nos levantamos para el colegio. Así bien, chavitos.
Ignacio Hablo siempre cinco, seis años. y nos levantábamos cuatro de la mañana para irnos al colegio y nuestros papás lo que hacían era mandarnos lo más fácil, ¿va? Entonces a ella pobrecita siempre le dan huevo tibio, huevo duro y estoy seguro que ella no quiere verlo nunca más en su vida. ¿Crees que te pasó eso?
Ignacio ¿O en el camino te pasó algo más? Porque a mí se me pasó algo más en el camino, ya te voy a contar qué. Pero yo como huevo cuando tengo ganas de comer huevo. De lo contrario, yo no soy el típico chapín que en la mañana come huevo y que en la noche come huevo.
Ignacio O sea, yo como huevo cuando se me antoja.
Sara No, yo sí, a mí me encanta comer huevito revuelto, desayunar, cenar huevito con frijol. Me encanta, pero siempre bien cocido y sí me pasó algo. A mí igual ya grande pues me encantaba agarrar el huevito estrellado y el francesito y todo. Yo decía, qué rico, pero hubo un día que el huevo, la yema de huevo me supo mucho a huevo, pero como la diferencia del sabor rico de un huevito tierno, el sabor que yo te digo es como cuando tú comes huevo, lavas el plato.
Ignacio Y el pastel huele a huevo.
Sara Y después el plato queda con olor a huevo. Ese olor a huevo fue el que yo le sentía a ese huevito. Sí. Y desde ahí yo no pude otra vez.
Sara Y pasó un tiempo y yo decía, no, es que el sabor a huevo, yo no quiero que vuelva a saber así a huevo. Y pasó un tiempo y dije como, me voy a animar otra vez. Y al final paró siendo como ruleta rusa porque a veces el huevo me sabe a ese sabor de huevo y a veces me sabe rico. Entonces, la verdad, ya no lo volví a comer así.
Sara Igual para pandemia me dio COVID. Yo los únicos síntomas que tuve fue que me quedé sin gusto y olfato y me regresó a los seis meses. Y cuando me empezó a regresar, habían ciertas cosas que ya no sabían igual, entre ellas el huevo. Era creo que huevo, ketchup, café, banano y no me acuerdo qué otra cosa. La cebolla también.
Sara Y esas cosas todas me sabían a lo mismo. Que sabía como a, no sé, como a gasolina, decimos mi mamá y yo.
Ignacio Ok.
Sara Súper raro. y entonces desde ahí también le bajé un poco al gusto por el huevito pero ahora sí como huevo me encanta el huevito en el desayuno, en la cena por ejemplo arroz frito con un huevito estrellado, me encanta pero tiene que ser bien cocido la yema, sí la yema
Ignacio mira y escalfado no te pasa porque es muy como tibio
Sara sí pues sí no, y sí opinión polémica porque es como ay, tú cocinás y no te gusta el huevito tierno. A mí sí el huevito va doradito y me encanta.
Ignacio Es que pasan cosas, fíjate que a mí me pasó que por cuestiones de trabajo me tocó sacar un desayuno como para 500 personas y eran dos huevos por persona. O sea, que estás hablando que eran mil huevos que yo fabriqué desde las 2 de la mañana a las 6 de la mañana. Era demasiado. Entonces ya después yo a partir de ahí ya no quise comer huevo.
Ignacio Y por ende no como huevo, o sea, como huevo cuando se me antoja. Sí, fue sobredosis. Sobredosis de huevo.
Sara Cabal.
Ignacio Pero bueno, gracias por ese recuerdo. Ahora sí, ¿cuál sería el recuerdo que tú dices, a partir de acá, yo dije que me encanta la cocina?
Sara Creo que no es como un recuerdo específico de un solo momento, sino como en estos días donde yo pasaba las tardes, donde mi abuelita ahorita, yo lo que más hacía todo el tiempo era jugar y era jugar trastecitos. Entonces yo tenía mis hojitas, los platitos, las paletitas y todo. Tenía una canasta como de este tamaño con trastecitos. Entonces yo llegaba y dije, saquemos los trastecitos.
Sara Y me iba al jardín y agarraba las hojitas y la tierrita y todo.
Ignacio Cocinabas desde chiquita.
Sara Y jugaba trastecitos. Y yo desde chiquita, eso con los programas de Gourmet Channel que pasaban, los programas de cocina y todo, yo los veía. Y yo, yo quiero ser chef desde chiquita. Entonces, sí, no sé realmente si fue como eso específicamente o el hecho de ver a mi abuelita Cuti siempre cocinando y de que todo para mí siempre fue comida.
Sara Yo siempre he comido de todo. Creo que tal vez va por ahí y luego me desvié un poquito porque toda mi vida dije yo quiero ser chef hasta el colegio como en qué, como hasta tercero básico tal vez. Y ya luego en cuarto por alguna razón se me metió que quería ser ingeniera mecánica automotriz.
Ignacio Ok.
Sara Uno yo odiando todo, o sea, a mí nunca se me dio mucho todo lo de la mate, la física y la química. En ese momento mi primo Sebas corría carros, entonces yo estaba como que me encantaba ir y veía los carros y yo decía, no, yo a esto me voy a dedicar. Entonces ahí me desvié un poquito, pero de ahí siempre supe que quería dedicarme a la cocina, pues, y creo que fue por eso, por ver a mi abuelita y porque siempre me mantenía que jugando trastecitos y haciendo y no sé qué.
Ignacio ¿Tus abuelitas alguna vive?
Sara No, ya ninguna de las dos.
Ignacio Que en paz descansen, pero ¿cuáles serían esos platos que hoy le pedirías a tu abuelita que fueron con los que creciste? ¿Cuáles serían esos platos que tú digas, ah, es que este plato no lo hace nadie como mi abuelita?
Sara Uy, que me hiciera huevitos estrellados, ahí sí me comería el huevito tierno, sus huevitos estrellados eran deliciosos, los hacía nadando en aceite y me acuerdo que agarraba el sartén y con la cucharita les iba cuchareando el aceite.
Ignacio como deben de hacerse realmente
Sara exacto, que otra cosa hubo un día que nos invitó a almorzar a mis primos y a mí a su casa y nos hizo unas alitas de pollo horneadas y pizza y a mí ese almuerzo me va a quedar aquí por siempre que más hubo otro día que mi mamá y yo estábamos haciendo mandados y creo que empezó a llover un montón o no me acuerdo que fue lo que pasó y le dijimos mira podemos almorzar en tu casa, apestamos por acá no sé qué, así, vénganse, solo que qué pena porque no tengo nada.
Sara Y llegamos y ese día nos tenía las mitades de aguacate en su cáscara y al aguacate le había echado ketchup, aceite de oliva, pimienta, limón y salsa inglesa como para ir cuchareando el coctelito de aguacate, fideos secos que era el puro fideito frito con cebolla, tomate y caldito así sequitos y huevito estrellado. Y para mí ese almuerzo me quedó siempre
Ignacio que rico a probarlo. Es que las abuelitas tienen algo tan, yo creo que el ingrediente secreto que es el que de lo que he leído que tú agarraste mucho que es el amor. O sea, leí por ahí que tú decías que es tu mayor forma de decirle a alguien que le tenés amor, ¿cierto?
Sara Sí, correcto.
Ignacio Y lindo que siempre yo creo que todos vamos a tener un recuerdo, o espero que la mayoría tenga un recuerdo lindo, no solo de la abuelita, sino tal vez es de los papás también. y qué lindo, porque me estás hablando de un plato súper sencillo, que no lleva mayor cosa, pero ella te lo hizo con tanto amor, porque te quería recibir y venga, no tengo nada, pero de lo que tengo te voy a hacer lo más rico que pueda.
Sara Cabal, y a veces eso de que el ingrediente secreto es el amor suena como súper romántico y
Ignacio muy fantasioso. Trillado.
Sara Pero yo he aprendido como a lo largo del tiempo que yo he cocinado y verla a ella también y a mi mamá cocinar porque mi mamá también cocina delicioso. Que uno de verdad lo que está sintiendo lo transmite en el plato. Y uno se da cuenta, pues yo estoy segura de que tú también has visto que si tú un día quieres cocinar algo o que te toca hacer el almuerzo o lo que sea y estás de mal humor, no sale igual.
Ignacio Totalmente.
Sara Y eso lo siente quien se lo come, pues. Yo antes le cocinaba a mis tíos en su casa porque tuve una época donde lo que hacía era que tenía un servicio de chef personal. Entonces les iba a cocinar dos veces a la semana, almuerzo y cena, y se los dejaba como rotulado para que ellos solo calentaran. Y a veces mi tía, cabal, me veía y yo no llegaba bien ese día y me decía, bueno, no, lávate la cara y respira y tranquila porque igual mi comida va a saber a lo que tú estés sintiendo.
Sara Entonces creo que de ahí aprendí eso y tal vez por eso este se volvió como mi lenguaje del amor, que si yo quiero darle a alguien algo especial, yo siempre me voy a ir por la comida, pues o te invito a comer o te hago algo y te lo llevo o cualquier cosa, pues siempre que quiero celebrar algo, por ejemplo, si le digo a mi mamá, mira, hoy pasó esto, vamos a cenar. Entonces siempre ha sido la comida, tanto hecha por mí como el detalle de comer con alguien y compartir mesa con alguien, para mí representa como un acto puro de amor, que suena súper cursi, pero así es.
Ignacio Es una cursi, trillado y muchas cosas, muy repetitivo también, pero quienes lo vivimos de verdad sabemos de lo que estamos hablando. Porque también es cierto que está la contraparte, que hay gente que pues ya solo cocina por cocinar y no hay pasión, no hay amor en el tema y está esa contraparte. Pero ahorita me recordé de algo, fíjate, Sarita, que te lo quiero compartir. Una vez vi una publicación de un chef que decía a todos los amigos que me llaman solo para que cocinen su casa.
Ignacio Yo no los estoy llamando para que vengan a arreglar mi carro si sos mecánico. Yo no los estoy llamando para que me vengan a tatuar si sos tatuador. Y todo el mundo ponía sus cosas, pero yo decía, pero para mí es un gusto cocinarle a mis amigos, aun cuando estoy cansado. Porque, no sé tú, pero hay un amigo que siempre me decía, pues de verdad te gusta tanto, me decía.
Ignacio Hoy es tu día de descanso y lo estás ofreciendo para cocinarnos. Es que es lo que amo, le decía.
Sara Y son como contextos distintos.
Ignacio ¿Cómo así contextos distintos?
Sara O sea que sí puede ser tu día de descanso y venís de cocinar toda la semana, pero no es lo mismo estar cocinando toda la semana en el restaurante que hay que atender, que tiene su parte linda y creo que si no la tuviera ninguno de nosotros lo haríamos.
Ignacio Claro.
Sara Pero es distinto eso al contexto de que estás en un ambiente relajado con tus amigos, que no te tienes que fijar tal vez tanto en que los platos salgan iguales y todo, sino que es contexto distinto.
Ignacio Totalmente, sí, ya te entendí. la verdad que sí y a mí sí me relaja el día de mi descanso el cocinar y es el día que tengo para poder hacer unas cosas, probar un nuevo ingrediente, pero qué lindo, sale por lo que hablábamos del amor, qué lindo que nuestra carrera esté llena de tanto amor que hasta en el día de descanso nosotros regalamos lo que podemos hacer, cosa que no pasa en muchas otras profesiones. Claro. ¿Qué pensás de eso?
Sara Sí, la verdad es cierto creo que a mí me pasa a veces que sí estoy como, sobre todo ahorita que ha sido una locura un poco todo esto del restaurante, que hay días que sí o genuinamente lo que necesito es descansar.
Ignacio Claro.
Sara Pero, nunca está afuera como la parte de la comida pues entonces si no soy yo la que en el día de descanso va a cocinar o algo así igual sé que lo que yo quiero ese día es estar en mi casa. Descansar un rato y pedir algo rico de comer que yo sé que también a mí me va a caer como un abracito O si es el día de descanso que no tengo tiempo para estar con mi mamá o ver a mi familia O algo así, igual alguito para comer juntos o algo así siempre está como la comida de por medio pues que si bien no la hago yo en ese momento sé que voy a tener algo que va a ser reconfortante pues
Ignacio Qué bueno que terminaste con esa palabra porque justamente la pregunta que te iba a hacer ahorita era ¿Cuál es ese platillo reconfortante que Sarita solicita o crea cuando está muy cansada?
Sara Creo que ha variado con el tiempo, pero ahorita me he ido mucho por tal vez noodles. Un plato de fideos así caldoso, salsocito, caliente, picantío. me encanta comida coreana igual me fascina el arrocito con kimchi o el estofado de kimchi en general para mí, mi comida favorita son los caldos cualquier caldo, cualquier tipo de caldo o sea, puede ser ramen, puede ser cocido, puede ser caldo de pollo cualquier caldo me encanta entonces, un día de descanso claro que no sea un horno pero un día descanso, un buen caldito rico me cae de perlas
Ignacio Yo me atrevo a decir que la comida más reconfortante por lo menos para los que vivimos de este lado del mundo es una sopita, un caldito O sea, yo necesito es una necesidad cuando estoy tan cansado yo le digo a mi esposa, mira, lo único que me levanta es un caldito Y que tenga chilito Y esto Y qué bueno que compartimos eso Sarita, hay que echarnos un caldito un día, mira.
Sara Sí, me parece.
Ignacio Bueno, siguiendo con tu trayectoria, ahora sí, contame, ¿cuándo fue? Bueno, saliste del colegio, ¿cuándo fue? ¿a qué edad fue que tú dijiste, quiero empezar a dedicarme un poquito más a esto? Lo mío no fue lo de la mecánica automotriz, quiero realmente dedicarme a esto, me apasiona, me gusta, pero ¿crees que hubo un momento?
Ignacio Antes hablábamos de tu infancia, hubo una chispa ahí, pero ya vimos que todo tu entorno te abrazó. Yo siento que eso fue lo que pasó, como que te abrazó el contexto en el que viviste y eso te abrazó tanto que ahora tú lo querés compartir igual. Es compartir. Ajá.
Ignacio Entonces, pero tiene que haber un antes y un después. Tiene que haber un día que tú dijiste, ok, yo a partir de hoy me voy a dedicar todas mis energías a esto. ¿O cómo fue?
Sara A ver, yo comencé ya con la cocina, así como un negocio, digamos. Porque fue emprendimiento de niña, pues. Pero cuando yo estaba en el colegio, creo que fue como en cuarto bachillerato más o menos. Tenía, empecé una marca que se llamaba Sweet Delights.
Ignacio Ok.
Sara Que hacía postres. Entonces yo empecé que haciendo galletitas y hacía cupcakes. Y a mí me gustaba mucho la fotografía.
Ignacio Ok. ¿Por tu papi?
Sara Ajá. Creo que ahí fui sacando bastante el gusto.
Ignacio Sí.
Sara Entonces tenía mi cámara y todo. A veces me iba con él a eventos y yo iba a tomar las fotos. Entonces hacía mis galletillas y mis postres. Y en su oficina hacía un set en la mesa o en mi casa.
Sara y les tomaba fotos, y las subía, y las vendía.
Ignacio ¡Qué pilas!
Sara Entonces, esa fue como la primera...
Ignacio ¿A qué edad?
Sara Tenía como 16, 17, tal vez. Ajá. Ahí fue la primera vez que yo me empecé a meter como a hacer algo, y que para vender, y no sé qué. Pues luego pasó eso de que dije mecánica automotriz, y fui a ver la carrera a la universidad.
Ignacio Sí.
Sara Y viendo la carrera en esa universidad, vi que había otra que era ingeniería en alimentos.
Ignacio Ok.
Sara Yo dije, ahí puedo tener lo mejor de los dos mundos. La ingeniería que quiero, por alguna razón, y la cocina. Entonces, al final me metí a ingeniería en alimentos. Hice el primer semestre y toda mi familia me dijo, ¿estás segura que ingeniería en alimentos?
Sara Tú lo que deberías estudiar es cocina. Y yo, no, que yo quiero ingeniería, no sé qué. Bah, dale. Entonces me metí a ingeniería en alimentos.
Sara Y hice el primer trimestre de la carrera, que ahí uno lleva área común, pues no es como que ya lleves las clases específicas que la química y no sé qué, pero llevaba una que se llamaba Introducción a la Ingeniería en Alimentos.
Ignacio Ok.
Sara Y ese primer trimestre que hice yo dije no.
Ignacio No es lo mío.
Sara Esto de plano no es lo mío. Yo lo que quiero es cocinar. O sea, estar en una cocina pues hacer un plato porque se me ocurre esto o tengo antojo de esto y voy a hacer esto. Yo no quiero estar como en una planta o en algo tan industrial que también tiene su parte bonita y científica y todo.
Sara Pero ahí me di cuenta que no era lo mío y que yo de plano quería la cocina. Creo que fue algo que siempre estuvo conmigo, solo en un momento me decidí como a ignorar esa parte, pero fue ahí y también me acuerdo que hubo un año, no recuerdo si yo todavía estaba en el colegio o fue cabal cuando ya me salí, que mi papá iba a cumplir años. Y entonces yo dije, ay, le voy a hacer una cena especial, no sé qué. Y a mí me gustaba ver muchos videos de recetas.
Sara Y entonces había visto un video y le hice unas albóndigas que iban como rellenas de queso. Y ese día yo me puse como más experimental y les eché que romero y que no sé qué. Que al final, si lo pienso ahorita, no es nada que uno diga guau. Pero para mí ese momento representó como...
Ignacio Un gran logro.
Sara Ajá, como este momento en donde yo me había animado como a probar cosas nuevas para mí y todo y me gustó. Y lo recuerdo muy bien, que al final el plato, ¿a qué sabía? Sabía un montón a romero porque le eché un montón de romero. Pero, ajá, no era nada del otro mundo, pero fue como mi primera experiencia de que no era como las galletas que uno sigue, sobre todo en repostería, que uno sigue más como al pie de la letra la receta o no sale, sino que fue ese momentito donde yo mezclé y probé y no sé qué.
Sara Entonces creo que eso. Pero sí, siento que siempre estuve ahí, solo en algún momento lo ignoré. Y cuando lo ignoré me di cuenta de que no, pues de plano lo que yo quería era la cocina.
Ignacio ¿Te recordás de quiénes eran las recetas? O sea, ¿mirabas recetas de chefs en específico? ¿O mirabas, no sé, como X receta y la voy a...
Sara Sí, yo siempre he sido amante de Pinterest. Me encanta Pinterest, entonces miraba muchas recetas en Pinterest. Veía mucho en Facebook estas que subían de esta página que se llamaba Tastemade y otra que se llamaba Tasty, entonces veía esos videos. Y libros de cocina que también tengo un montón.
Sara Mi abuelita me dejó todos sus cuadernos de recetas. Tenía una colección enorme de revistas de recetas también que me dejó. Como estas de vanidades y todo eso. Entonces creo que siempre tuve también al alcance como cositas para echarles el ojo y todo.
Sara Entonces de ahí iban saliendo las recetas en ese entonces.
Ignacio ¿Quiénes eran los primeros a probar tu comida cuando empezaste a hacer tus primeros platos?
Sara Mis papás y mi familia en general. Todas las navidades tenía la costumbre que la he ido perdiendo con los años por tiempo, etcétera, de hacer galletas.
Ignacio Ok.
Sara Entonces hacía y les llevaba todo su bolsita de galletas y ellos probaban. Y en mi casa igual mis papás siempre fueron los primeros.
Ignacio Los primeros en probar y te juzgaban, te calificaban.
Sara Sí, siempre han sido muy honestos. Mi mamá siempre me dice, por ejemplo, cuando yo hago algo, incluso aquí, haciendo los platos del menú y todas las degustaciones, mi mamá siempre me dice, mira, esto está delicioso y no sé qué. A veces me dice como, y ya sé yo, yo siempre la molesto porque le digo, yo ya conozco tu cara, ¿qué tiene? Porque me hace como, está muy rico.
Ignacio Pero.
Sara Tal vez un poquito de no sé qué. O a veces y de plano me dice como, mira, yo siento que tal y tal cosa. Y el resto de mi familia es igual, pues, entonces. Y además creo que todos tienen como un gusto tan grande por la comida.
Sara Que han comido un montón de cosas y ya se lo saben, pues, y todo. Entonces, siempre han sido bien honestos.
Ignacio No, y uno agradece esa honestidad, porque eso es lo que al final te termina formando también, ¿verdad? Bueno, empecé hasta a cocinar, dijiste, le voy a empezar a cocinar a mis tíos. No sé si se desarrolla que después eso se abrió para más, para unos vecinos, para... Y así empieza ya a formalizarse tu gusto por la cocina o...
Sara Fue un poco antes.
Ignacio A ver.
Sara Porque, mira, pues yo entré a la U a estudiar ingeniería en alimentos. Hice el primer semestre y dije de plano no. Y yo, ¿con qué cara les voy a decir a todos que no, que de plano no? Y que quiero estudiar cocina porque todos me lo habían dicho.
Sara Entonces, les dije a mis papás, miren a mí esto de plano no, yo quiero cocina. Y ellos así.
Ignacio Todos lo sabíamos, menos tú.
Sara Cabal. Entonces, como esto a mí me pasó a medio año, entonces yo tenía como el resto del año libre, digamos, antes de entrar a una carrera de gastronomía. Entonces, ahí yo dije, bueno, tengo que hacer algo para mientras, pues, para no quedarme como solo esperando a que comience el otro año. Entonces, con mi mamá empezamos un emprendimiento que se llama Miu by Sara, en donde hacíamos salsas y mermeladas.
Sara Tenía una salsa, una receta de mi abuelita que era una salsa roja exquisita que hacía para comer como con huevitos o con nachitos. Entonces empezamos a hacer esa, hicimos una salsa verde. Bueno, fuimos a tomar un curso de envasados al Intecap.
Ignacio Ok.
Sara Para empezar a hacer y vender las salsas. Teníamos creo que cinco salsas y cinco mermeladas. Entonces lo que hacíamos, rico.
Ignacio Buenísimo.
Sara Ese ha sido de los favoritos, de los mocktails favoritos del restaurante.
Ignacio Súper refrescante.
Sara Ajá. Sí, sí.
Ignacio Esta es una pausa para promocionar nada.
Sara Pues sí. Pues empezamos a hacer cinco salsas y creo que cinco mermeladas también que hacíamos durante la noche entre semana y los domingos íbamos a venderlas a Farmers Markets.
Ignacio Ok.
Sara Entonces íbamos que al que hacían en Cayalá o uno que hacían en Zona 10 o a veces íbamos a ver uno en Pradera o algo así. Entonces eso hacíamos los fines.
Ignacio Mira.
Sara Y la verdad fue una bonita experiencia.
Ignacio Qué chilero.
Sara Porque era toda la parte de producirlas y a veces las dos estábamos muertas del cansancio, pero que toca hacer verde divorciada porque así se llamaba una. Y era hacer ollas así de salsa y envasar para los mercaditos, pues.
Ignacio Sí.
Sara Entonces me puse a hacer eso durante ese año. Luego al año siguiente ya entré a la carrera de gastronomía que hice el primer año. Y entonces ahí iba mezclando entre seguir con lo de las salsas y las mermeladas y hacer toda la parte de la U, pues, de la carrera. Y luego a fin de año tocaban las primeras prácticas, que eran las prácticas del primer año.
Sara Yo me iba a ir a un restaurante en la antigua porque yo moría por irme a la antigua. Y como tres semanas antes de que comenzaran las prácticas, me llamaron en la U y me dijeron, mire, es que nos hablaron de un restaurante en España y que les surgen practicantes. Y entonces queríamos saber si usted y otro compañero que yo tenía ahí en la U se quisieran ir. Y yo me acuerdo que yo dije a la gran, qué cool.
Sara Porque era de un chef súper reconocido y todo. Martín Berasategui se llama.
Ignacio No lo conozco.
Sara Que es un chef español que tiene, que estrella así, o sea, en España es mega famoso. Y yo ya lo había escuchado mucho en la U y yo dije, qué cool. Llamé a mis papás porque también irse a España no es así nomás. Pues no es que, ah, bueno, sí, es boleto, es la estadía, es todo.
Sara Y mis papás me dijeron que qué alegre y que ellos iban a ver cómo le hacían. Y que yo de una vez dijera que sí. Y dije, Dios mío, ¿cómo? Entonces yo fui otra vez y les dije, miren, yo sí me apunto y me voy.
Sara Ah, es para irse tal fecha en dos semanas.
Ignacio ¡Guau!
Sara Ajá. Y entonces me acuerdo que ese día yo me fui a mi casa y mis papás llegaron retarde Y me dijeron, mira, ya solucionamos la verdad es que yo me pude ir gracias a mis papás y a toda mi familia que todos me apoyaron con algo y me logré ir tenía la ventaja de que el restaurante me daba la estadía y me daba dos tiempos de comida entonces yo no tenía que preocuparme por pagar en dónde quedarme ni por comer todos los días, excepto cuando salía, pues.
Sara La cosa es que me fui, yo nunca había estado en restaurante y para ese entonces, dato curioso, yo no quería como, no tenía en mente tener un restaurante, porque yo cuando entré a la universidad ese primer año, yo vi que ya cocinando bajo presión, a mí ya no me gustaba cocinar y le perdía el gusto a la cocina. Entonces yo dije voy a sacar la carrera y me voy a dedicar a algo como un poco más enfocado como a tener una revista o hacer un blog de comida o algo así que no fuera tener un restaurante. Entonces me fui a mis prácticas y ahí se me fue el pájaro.
Sara Me fui a mis prácticas sin haber estado en restaurante ni nada. Y yo llegué y llegué a encontrarme con turnos de 14 horas que encima cuando llegué ni siquiera me pusieron en cocina, sino que me dijeron así siempre que vienen el primer mes tienen que pasarlo en sala. Yo jamás en mi vida había atendido mesas ni nada. Y entonces me llegué a topar con eso y con el rush y todo, porque era un restaurante como famoso, pues, reconocido.
Sara Y era una dinámica completamente distinta a lo que yo había vivido, que no era un restaurante.
Ignacio ¿Cómo se llamaba el restaurante?
Sara Se llamaba MB Garrote.
Ignacio Ok.
Sara Ya no existe.
Ignacio ¿Y en dónde estaba?
Sara En San Sebastián.
Ignacio Ok.
Sara Ajá. Pero yo me acuerdo, yo no llevaba ni siquiera uniforme para estar en sala. Yo llevaba solo el de cocina y entonces el maître me dijo como, sí, aquí tenemos uniformes que les podemos prestar. Entonces me dieron una camisa, un pantalón y un par de zapatos como de vestir y los zapatos eran horribles.
Sara Se notaba que los habían usado así. Mil personas estaban destruidos y todo. Y pasaron los primeros dos días. Y yo me acuerdo que yo me quitaba los zapatos y tenía hasta sangrando los pies porque los zapatos lastimaban horrible.
Sara pero mi mamá me llamaba y ¿cómo te fue? y yo es que es re duro pero yo estoy re contenta y me fascinó y desde ahí creo que ya me enamoré como de toda la parte de la parte restaurantera de estar bajo presión del rush. De los platos, de cómo funciona, de toda la logística que hay detrás ahí me enamoré y dije no de plano esto es lo que yo quiero hacer siempre pues
Sara Y ya luego me regresé a Guate terminé mis prácticas que fueron tres meses me regresé a Guate Y por cuestiones de la vida No pude seguir en la U entonces hice solo la primera semana del segundo año Y ya me salí de la U Y empecé a trabajar aquí seguí con lo de las salsas Y las mermeladas Y eso fue como mutando poco a poco Y aquí ya va respondiendo a la pregunta inicial Sí. Eso fue mutando. Cuando yo regresé, mis tíos me dijeron, mira, es que a nosotros nos encantaría tener como alguien que nos llegue a cocinar. Tú te apuntarías.
Sara Ok, hasta ahí, hasta ese momento. Que fue regresando, que fue en el 2018, en enero del 2018. Entonces me dijeron, a nosotros nos encantaría alguien que nos llegue a cocinar. Yo no estaba muy convencida, yo decía, pero será, porque siento que si me meto a eso, no voy a estar en restaurante y no sé qué.
Sara Al final les dije que sí, porque si ya no iba a seguir estudiando, igual tenía que trabajar, pues. Y yo dije, y está cool, porque ellos también como que sí tienen sus gustos específicos, pero siempre me dieron como la libertad de que si yo quería probar algo o algo así, lo podía hacer en esa cocina, pues. Entonces ahí fue cuando regresé, empecé a trabajar con ellos, iba todos los lunes y los miércoles. Y luego seguí con toda la parte de las mermeladas y las salsas que mutó a convertirse en catering.
Sara Entonces a veces me pedían que, ay, es el cumpleaños de no sé quién, nos puedes hacer tal cosa, o nos puedes hacer pastel para no sé qué. Y entonces empecé a hacer caterings. Y simultáneo con lo de las salsas, lo de la cocina en mis tíos, en la casa de mis tíos. Y así fui poco a poco.
Sara De ahí sí se me agregaron otras dos casas a donde iba a cocinar igual. Entonces mi semana ya se partía en un poco más de días. Y bueno, antes de que se agregaran más casas, empecé a trabajar en un restaurante. Entonces, al restaurante iba de martes a domingo y los lunes iba a cocinar donde mis tíos.
Ignacio ¿Se puede saber el nombre del restaurante?
Sara Sí. Comencé en Jake's.
Ignacio Ok.
Sara Ese fue el primer restaurante donde yo estuve en Guate. Y ahí fue donde fui como alternando y ya me metí más a cómo era una cocina aquí en Guate. Pues, en un restaurante aquí en Guate que realmente no es tan diferente, digamos, a otras cocinas. pero cada cocina tiene su forma de trabajar, entonces fui viendo como un poco más la diversidad que puede existir en trabajar en cocinas.
Ignacio Ay, un montón. Mira, antes de que sigamos, yo te quiero interrumpir porque después se me va a olvidar y no lo voy a decir, y es algo que tengo en mi corazoncito, y es de que me trajo muchos recuerdos el tema de los mercaditos, Y quisiera ponerte de ejemplo para mucha gente que nos escucha, como te dije desde un principio, este podcast está hecho para exponer los grandes talentos que tenemos en cocina en Guatemala como tú, pero también para aquel que viene atrás, inspirarlo de alguna manera. Entonces, a mí me traen muchos recuerdos. Yo conocía a Chef Guayito en un mercadito.
Ignacio Porque yo iba con mi bochito, yo empecé con un bochito.
Sara Ajá.
Ignacio Y fueron mis primeras veces de ir a cocinar públicamente, digamos. Ajá. Y hoy en día, por eso me reí, es una sonrisa de, como de recuerdo, no sé. Pero cuando mencionaste que empezaste a vender mermeladas y salsas y demás, porque yo no sé si a ti te pase, pero de verdad, se los digo con mucho humildad y cariño, yo no puedo ver una venta de algo así en mercaditos que yo quiero ir a comprarles.
Ignacio Sobre todo los de gastronomía. Que te venden chiles, que te venden panitos, que te venden X o Y cantidad de cosas. ¿Por qué? Porque esa gente está emprendiendo. ¿Verdad?
Ignacio Y quiero ponerte ejemplo de que tú a tu edad de 16 años empezaste.
Sara En ese entonces, de los mercaditos. No, ella tenía 18. Ahí había cumplido 18.
Ignacio Tú a los 18 estabas con tu mami haciendo salsas. Y hoy en el dos mil veintiséis, tenés un gran restaurante. Entonces, quiero que sirva como inspiración para todo aquel que nos está escuchando, que quiere emprender, de que son temporadas. Hay temporada para iniciar, para emprender, y todo es empezar. ¿Verdad?
Ignacio Porque mucha gente tiene miedo de empezar. Es que no tengo todo, es que no tengo el restaurante que tiene Chef Sara, es que no tengo la casa, es que no tengo el equipo, es que no tengo... Hay muchas excusas que se nos van a poner en el camino, pero todo es empezar, creer en lo que uno quiere hacer y salir adelante para poder tener algo como lo que tú tienes.
Sara Y creo que ahí también es bien importante hacer énfasis en algo que yo me fui dando cuenta en el camino y que también mi familia me mencionaba y es que cuando uno decide como tomar ese camino de emprender, sí, es mucho de empezar y todo. Al final, yo siempre digo, todo sale, siempre y cuando uno trabaje para que todo salga, pero contratiempos, cualquier situación que se pueda dar, si uno se enfoca en que salga, todo va a salir.
Sara Entonces mucho es comenzar y ver de qué forma irlo haciendo, empezar pequeño, si uno necesita empezar pequeño, uno normalmente empieza con amigos y familia y entonces ahí es como va poco a poco, de ahí con eso haces como tu capital y de que ya puedes invertir un poquito más y entonces ahora ya voy a ofrecer en WhatsApp, lo mando a mis otros contactos y ya me van a pedir más, entonces ya tengo práctica de cocinar y todo.
Sara Pero aparte de la parte de comenzar, creo que lo importante en el emprendimiento es saber que no van a ser meses, no va a ser un par de años, no van a ser cinco o seis años, sino va a ser muchísimo tiempo en donde uno le tiene que dar y dar y dar. porque muchas veces el emprendimiento no a los seis meses o al año ya te va a dar para vivir, pues.
Ignacio Totalmente.
Sara Jamás. Entonces, creo que esa parte es muy importante, sobre todo en la cocina. Y que puede ser como una verdad un poco complicada con la que uno se tope cuando empieza en esto. Que si a ti lo que te apasiona es cocinar y, por ejemplo, estás encerrado en una oficina donde trabajas en algo que no te gusta y tú quieres vivir de la comida y de la cocina, probablemente, y en el 99% de los casos, no de la noche a la mañana, vas a generar lo suficiente para vivir de eso, pues.
Ignacio Totalmente.
Sara Entonces creo que eso también es algo importante porque sí está toda la parte linda de todo lo que da la cocina, que al final esta es una carrera de puro servicio. Pero está esa parte donde sí, creo que no solo aquí, pues en cualquier emprendimiento, la vida de emprendedor significa eso, puedes trabajar mucho para poder llegar a un punto en donde tú digas, sí, yo ya vivo de esto, me puedo dedicar full a esto, y que también creo que no hay que verlo como, ay, no, pero es que si va a tomar tanto y si va a ser tan difícil, mejor veo qué más puedo hacer.
Sara Porque al final también está durante ese camino un poco complicado como todo lo lindo que te da, tal vez no en temas de dinero, sino todo lo, ¿cuál es la palabra?
Ignacio Satisfacción.
Sara Ajá, satisfactorio o lo remunerante que es ver que alguien se esté comiendo lo que tú preparaste y esté feliz o alguien a quien le atendé su evento de 10 personas y te dice, ay, todo lindo, se fueron recontentos. Como que todo eso en ese camino para lograr lo que querés, también es como mucho que te da de vuelta, pues.
Ignacio Gratificante. Fíjate que qué bueno que mencionas un par de cosas porque a mí me tocó, ¿sabes? Yo no sé si sabes un poquito de te gusta apetite, pero nosotros iniciamos como food truck. Y estuvimos en, como que en la temporada donde empezaron a brotar todos los food trucks en Guatemala.
Ignacio Y me tocó ver cómo muchos dejaban sus trabajos creyendo que era el negocio del año. O sea, ellos creían que se iban a ser millonarios así. Y lastimosamente me tocó ver a muchos perder su inversión porque creían que a los seis, y tú lo dijiste cabal, o sea, no es ni a los seis ni al año. Muchos creían que a los seis meses o al año iban a tener recuperado su inversión y que ya iban a vivir, pero ¿por qué?
Ignacio Porque veían a otros que les estaba yendo muy bien, pero ¿cuántos años llevaban? ¿Verdad? Entonces yo creo que aquí va mucho también, bueno, uno, eso, como respaldar lo que decís, que esto es un, emprender es de aguante, o sea, hasta que lo logres, ¿verdad? A mí me costó, después de los dos años de ser necio con el proyecto, pude empezar a ver yo un poco de dinero.
Ignacio Al principio era darle por amor al arte y darle y darle y darle y ser necio con tu proyecto hasta que se lograra. Y sí, si algo les podemos decir a los que están en casa escuchando, es eso. O sea, si tienen un proyecto, perseveren, sean diligentes y en un momento van a llegar a donde quieren estar. Y lo que tú decís, o sea, disfruten el camino porque esos pequeños logros, esas pequeñas cosas, si hablamos de gastronomía, emprendimientos de gastronomía, el ver que a alguien le gusta tu producto genuinamente porque lo estás haciendo bien, porque le estás poniendo amor, pasión, eso no se compra.
Ignacio O sea, eso es lindo y te lo regala el tiempo.
Sara Claro.
Ignacio ¿Verdad? ¿Estás de acuerdo?
Sara Sí, estoy de acuerdo. Y ahí también agregar que, aparte de que es un camino que requiere como mucho esfuerzo, si uno empieza con algo y ve que de plano no funciona, pues bueno, comencemos otra vez y veamos qué más podemos hacer. Eso también es bien importante como el tema de no porque la primera no funcionó, que yo siento que tengo la mejor receta de galletas de chocolate
Sara Chip que puede haber y esto va a ser un éxito y de plano el público dice como no o no funciona o por algo así uno igual estar viendo qué más puede hacer pero hay una delgada línea que no hay que cruzar en donde es también perder tu concepto o tu idea inicial que por mucho que al final uno lo que necesita en un negocio cualquiera que sea es que el público necesite producto. Pues eso, si no, no va a funcionar porque nadie te va a comprar y al final es negocio, pero también está la parte, no perder de vista que es un negocio.
Sara Pero también está la parte de mantenerte fiel a lo que comenzaste a hacer pues, entonces, si esto no funcionó, pruebo algo más que tal vez pueda ir como siendo un poco más aceptado, pero sin pasarte a hacer algo que no te apasione, que tú no sintas o que no hayas pensado al inicio, pues, sino esa parte, porque al final negocio es negocio pero es importante no traicionar como tú con lo que empezaste, pues, y tu concepto
Ignacio tu, sí, sí, seguro regresando a tu caminar yo quisiera irme un poquito a tu paso por España y primero preguntarte, yo soy, no sé si te has dado cuenta pero yo soy mucho de recordar por lo que comiste.
Sara Ajá.
Ignacio A mí me encanta eso, porque así lo vivo yo.
Sara Ajá.
Ignacio Entonces, eh, primero, hay algo que hayas dicho tú, madre, yo nunca había probado esto. Algo que tú recordás muy puntual que digas, eh, esto yo jamás lo había probado en Guatemala y jamás pensé probarlo, o sea, qué raro, qué rico, qué equis, que tú recordás.
Sara Sí, las cocochas de pescado.
Ignacio ¿Cocochas? ¿Qué es una cococha?
Sara Creo que es como la parte, no recuerdo bien si no son los cachetes, sino son las partecitas de aquí del pescado.
Ignacio Ok.
Sara Que hacen, allá lo hacían al pil pil, entonces como tiene tanto colágeno y todo, cuando lo hacen se le hace una salsa gelatinosa, porque se hace con aceite y con caldito y no sé qué. Entonces es como una carnita gelatinosa con una salsa gelatinosa. Que yo la verdad lo probé y fue algo que nunca había probado en ningún lugar, pero no me gustó. ¿Por qué?
Sara Porque era una consistencia así súper rara. Sí. Yo estoy segura de que si lo volviera a probar probablemente ahorita me gustaría más.
Ignacio Ok.
Sara Pero me acuerdo de eso. Yo cuando me fui, fue la primera vez en mi vida que yo viajaba sola. Y que iba al restaurante y todo y que yo esos tres meses me habían dado esta cantidad para yo administrarla y vivir pues y que me alcanzara. Y eso junto con los horarios del restaurante no tuve la dicha como de poder salir y probar.
Sara Y yo también me baboseé porque a veces en mi día de descanso yo lo que hacía era como salir, iba a la playa, me compraba algo de comer y eso. y no me animé mucho como a ir a conocer, pues, porque era la primera vez que yo estaba solita.
Ignacio Sí, seguro.
Sara Entonces no te puedo decir como que, ay, fui a este restaurante y que había investigado esto y no sé qué. Siento que desaproveché un poquito mi tiempo de ocio para conocer más. Pero una comida que me recuerda mucho, que tal vez no es eso de que no lo he probado nunca, pero que comía mucho, eran los kebabs, los Doner Kebabs.
Ignacio Ok.
Sara que fue creo que lo que más comí estando allá, y eran deliciosos. Y sí me acuerdo que tenían una salsita picante exquisita que yo le echaba al kebab, entonces eso me fascinó. Y en el restaurante sí probé carne madurada, porque la carne que ellos usaban era carne de res madurada, tenían una chuleta, que era una chuleta como de este vuelo, y que yo nunca había probado carne así.
Ignacio Ok.
Sara Porque era un sabor como mucho más intenso y me acuerdo que la, o sea, era término azul, la sellaban en el Josper y la partían y la mandaban así roja y la gente no decía nada, o sea, para ellos ese era el término ideal. Y yo me acuerdo que yo la veía, a mí siempre me ha gustado la carne, término medio.
Ignacio Ok.
Sara Y yo la veía y yo decía, pero eso literal va crudo, pues va sellado. Y qué cosa tan exquisita. Entonces la carne sí me recuerda mucho allá. Y la servían con un puré de papa, que también me acuerdo que era como misma proporción entre papa y mantequilla.
Sara Entonces era un puré así cremosísimo, que a veces sobraba puré. De cuando hacíamos puré y todo, yo iba a agarrar panito que había quedado el panito que pasábamos a la mesa, iba a agarrar la olla de puré y raspada con el pan y era mantequilla, sí, entonces esa carne con puré creo que tal vez fue de lo más memorable que probé allá y eso.
Ignacio ¿Actualmente consideras que hay algo de tu paso por España en tu gastronomía?
Sara Siento que tal vez de estilo de cocina, no mucho. O sea, que yo lo ponga en los platos, no tanto. Lo que sí me marcó y que traje y llevo hasta acá es toda la parte de entender la logística detrás de un servicio. porque tú vas a un restaurante y te sentás y no te das ni cuenta de que, o sea, te sirven el agua, que te pasan el menú y que a veces una cortesía y luego los platos.
Sara Pero creo que fue de lo que más me marcó a mí allá y que traje para acá, que es como cada una de esas acciones que tú como cliente la ves como normal, como servirte un vaso de agua, tiene una razón y va de la mano con los tiempos de un servicio, porque allá yo entendí, a mí como me tocó en sala de primero, yo en sala estaba encargada de los aperitivos. Entonces yo ya sabía. Entraba la gente, se le preguntaba, ¿tiene reserva o no tiene reserva? Sí, tal y tal.
Sara Entonces se los pasaba y se sentaban en la mesa. Lo primero que hacía era que llegaba mi compañero de la U, que era el que estaba en sala conmigo también, a ofrecer agua con gas o sin gas. Ay, agua sin gas, agua con gas. Va, servía el agua.
Sara Cuando él servía el agua, después pasaba yo, ponía los, ah no, pasaban las cartas. Y entonces mientras estaban viendo la carta, se les daba un momentito porque están leyendo. Y ya cuando hacían su, tomaban su orden, digamos, se les daba el aperitivo que yo les pasaba panito y aceitunas. Y entonces todo eso, ellos lo veían como todo este tiempo de inicio que es tiempo muerto, entre comillas, para ellos.
Sara donde no están comiendo, en donde cada una de estas acciones como cronometradas casi que, hace que no se sientan olvidados pues.
Ignacio Claro.
Sara Que tú entres y sin darte cuenta, llevas 15 minutos sentado antes de poder hacer tu orden, pero no lo sentís porque están que con el agua, que los entrantes, que la carta y no sé qué. Entonces creo que eso fue de lo que más me marcó.
Ignacio Qué chilero.
Sara Ajá.
Ignacio Qué cool.
Sara Eso.
Ignacio Súper. Entonces, ahora sí regresemos a donde nos habíamos quedado porque nos fuimos a echar una vuelta ahí para no dejar cositas en el aire entonces, sí se empezaron a sumar otras familias a que les cocinaras
Sara Sí
Ignacio Yo, a ver, nos conocimos hace como casi un año ya
Sara Sí
Ignacio Estuvimos juntos en Salazón
Sara En Salazón, ajá
Ignacio Y entonces yo empecé a investigar un poquito de ti, qué hacías Y me di cuenta pues que hacías eventos Pop ups si no estoy mal donde gracias Sarita donde cocinabas delicioso para todos pero lo que no sé es cuando empezó cómo empezó por qué empezó O sea como porque desde ahí traes esta idea que ahorita ya está plasmada en un lugar y todo pero antes no entonces como surge todo el concepto pues ya adentrándonos un poquito o no sé si hay algo que quieras agregar que esté en medio de eso
Sara no o sea si venimos como cronológicamente luego me quedé entre lo de chef personal y caterings
Ignacio ah empezaste catering perdón
Sara pero era eso pues entonces me pedían, yo los días que hacía chef personal, iba a las casas y trabajaba en las casas. Y a veces me pedían que almuerzo para algo, una graduación o cosas así. Entonces tenía la parte de los caterings.
Ignacio ¿Cuál es la diferencia entre un catering y un banquete? ¿O es lo mismo?
Sara Uy, la verdad no sé si hay una diferencia. O sea, no sé si banquete se referirá a algo como en volumen.
Ignacio Cuando yo pienso en banquete, pienso como que en el típico... Los típicos menús de banquete.
Sara Ajá.
Ignacio Y el catering podría sonar igual, pero para mí catering... O sea, no sé si es lo mismo, pero... Como que yo lo veo más como cuando son proyectos... O servicios de proyectos específicos.
Sara Ajá.
Ignacio Nunca escucho decir a alguien que tenga... Un proyecto específico y diga... Tengo banquetes.
Sara Ajá.
Ignacio Entonces, no sé, es mi idea.
Sara La verdad, no sé.
Ignacio Es mi idea, pero cuando...
Sara Habría que investigar.
Ignacio A veces yo aclaro, porque por ejemplo me piden, últimamente me han estado pidiendo mucho asados.
Sara Ajá.
Ignacio Entonces yo le digo, ok, solo le quiero aclarar que no le voy a traer un servicio como el que normalmente le ofrecerían.
Sara Ajá.
Ignacio Ni un churrasco como el que normalmente le ofrecerían. Entonces, ya le dices, ah, bueno, no, lo tengo claro, me dice.
Sara Ajá.
Ignacio Ah, bueno. Porque ahí entra que el pollito en crema, que el arroz en primavera, y no estamos haciendo de menos eso, por supuesto que no. Solo que considero que son dos líneas diferentes. ¿Estás de acuerdo?
Sara Sí, yo siento, o sea, no sé realmente si hay alguna diferencia o cuál sea la diferencia, pero para mí, tal vez, cuando escucho banquete, pienso en algo que va a ser para 100, 200, 300 personas.
Ignacio Totalmente, ajá.
Sara Y catering lo veo más como algo que es cabal, un poco más pequeño y como tú decís, como un servicio distinto, pues. Pero así es como yo lo consigo en mi cabeza cuando lo escucho, pero no sé realmente cuál será la diferencia entre ambos.
Ignacio Pero bueno, ya saldremos de dudas. Vamos a investigar. Pero entonces, ¿hacías catering?
Sara Sí, me quedé haciendo los caterings. Luego, en el 2019, la casa de mis tíos a donde yo iba a cocinar era la casa de mis primos, de Daniel y Sebas. Y en el 2019, yo siempre iba a cocinar y cuando yo cocinaba, normalmente en las tardes, llegaba el Dan a platicar conmigo, o llegaba el Dan y Sebas, o solo Sebas, pero siempre más de alguien llegaba a platicar, y yo cocinaba y hablábamos y todo. Y un día llegó Daniel y me dijo, como, mire, es que yo tengo ganas de hacer algo, como tener un proyecto, pues así, algo aparte de mi trabajo, que él lo que hace es fotografía.
Sara El Dan es fotógrafo, estudió cine, es fotógrafo. Sebas estudió programación. Y entonces su rollo es todo eso. Que son al final dos carreras que la fotografía a veces tiene que ver con comida, cuando es fotografía gastronómica, pero que no son dos carreras que vayan completamente alineadas con la cocina pues, entonces el Dan me dijo mire.
Sara Yo te ganas de hacer algo como aparte fuera de la fotografía y yo le dije ay pues la verdad, yo también, y como siempre hemos compartido el gusto por la comida. Y sobre todo con ellos dos siempre nos gustó como buscar ciertas experiencias gastronómicas que cuando uno escucha experiencia gastronómica, se imagina que el menú de degustación y que no sé qué pero no, al final comer rico pues y buscar lugares donde uno pudiera comer rico y lugares que se notara que tenían como alma detrás, pues, y una historia linda detrás y alguien que lo estuviera haciendo por amor al arte. Entonces yo le dije, yo también, ¿por qué no hacemos algo como de cocina?
Sara Pues, una experiencia bonita. Y entonces cada día que yo iba a cocinar a su casa en la tarde, él llegaba a platicar conmigo y empezábamos como a armar, mire, y si hacemos algo como de mesa compartida, sí, que conozcan, que no sé qué. Y entonces así fue como fuimos armando el concepto de compartir, que lo que definimos de cajón que es lo que no ha cambiado en Compartir y es como la frase que uy, que es como la frase que siempre tenemos como en mente literal, es que utilizamos la gastronomía como herramienta narrativa y sensorial porque desde que compartir fue concebido.
Sara Nuestra idea era contar historias a través de la comida entonces que en el plato cada ingrediente, cada emplatado cada aroma y todo te contara algo de la historia y que fuera como irlos guiando a través de la experiencia y sensorial porque toda la parte como de la decoración de la mesa y la curaduría de la música también iban de la mano con la historia para que los cinco sentidos estuvieran inmersos en esa historia entonces durante el 2019 desarrollamos todo ese concepto de Compartir Y dijimos bueno.
Sara Lo podemos ir haciendo en distintos lugares Y vamos consiguiendo las ubicaciones ahorita que nadie tiene ni idea de quiénes somos comencemos aquí en la casa del DAN entonces ahí va a ser la primera experiencia de compartir que la habíamos planeado para abril del 2020
Ignacio Ok
Sara Y cayó pandemia
Ignacio Ah, cierto
Sara Ajá, cayó pandemia entonces tuvimos que ponerle pausa teníamos el tema con el que íbamos a empezar que era el fuego, que era como la historia del fuego e ir contando un poco de eso a través de los platos desde el descubrimiento del fuego hasta como ahorita es tan importante en la cocina esa era nuestra idea inicial. Pues cayó pandemia pausamos todo, igual nos dio chance como para armar más cositas y todo y ya que se calmó un poco todo el asunto de pandemia dijimos bueno, comencemos en diciembre cambiamos el tema porque nos dimos cuenta.
Sara Bueno, todos sabemos que pandemia pegó en el mundo entero que no es que haya sido algo de Guate o algo de Centroamérica sino fue todo el mundo, entonces pensamos en otro tema que hablara un poco de eso, pero lejos de la parte de pandemia, porque qué aburrido, nadie quería seguir hablando de la pandemia, entonces la primera edición de Compartir se llamó Mismo Barco, Diferente Marea y lo que hicimos fue que hicimos como un focus group de gente de distintas edades. Profesiones y todo, y les preguntamos que a ellos durante esa etapa de encierro y todo, qué cosas les habían dado paz o en dónde habían encontrado paz.
Sara Entonces hubo, por ejemplo, un señor que tenía una finca de café y que nos dijo, miren, a mí, como yo tenía permiso para moverme entre los departamentos, A mí lo que me daba paz era cuando yo me iba a la finca, ir en la carretera y ver los paisajes, como las montañas donde están, se ven los cuadritos de colores de las distintas siembras. Todo eso fue lo que a mí me dio paz.
Sara Hubo otra chica que nos dijo que ella había encontrado como un gusto por la cocina, que ella jamás en su vida había cocinado, pero que se había dado cuenta de que haciendo galletas con su abuelita y así, que eso la desestresaba un montón y le sacaba la mente del encierro. Y como todas estas cositas que les habían dado paz. Entonces, en Mismo Barco, Diferente Marea, era como una historia contada a través de los platos, donde cada plato representaba una de estas cosas que ellos nos habían dicho. Y así fue como comenzamos a compartir.
Ignacio ¿Ese fue el primer lanzamiento de compartir?
Sara Esa fue la primera edición, que fue el 5 de diciembre del 2020. Originalmente nuestra idea era que fuera una sola mesa compartida, porque una vez habíamos ido a una cena en donde compartimos mesa con más gente y nos parecía una dinámica bien linda. Entonces dijimos, no, con esto y con las historias y todo, tiene que ser mesa compartida. Por pandemia tuvimos que comenzar con mesas separadas, pero siempre con el ojo en regresar a que fuera una mesa compartida.
Sara y que de ahí también por ese lado viene el nombre de Compartir, porque era el hecho de compartir la mesa, compartir las historias y compartir con la gente, pues que no solo era servirles el plato y contarles la historia y esta experiencia lejana, sino más bien conocer a la gente, platicar y todo. Entonces de ahí viene el nombre. Y así lo hicimos, esas primeras ediciones.
Ignacio ¿Cuántas ediciones tuvieron?
Sara En ese formato tuvimos 15. digamos 15 ediciones oficiales de Compartir y aparte que tuvimos algunas colaboraciones o la parte del catering de Compartir que se llama Compartir privado que también hicimos varios que ese también ya te contaré un poquito de qué se trata pero fueron 15 15 desde el 2020 al 2000
Ignacio Al 2025. Cinco.
Sara Ajá.
Ignacio Yo vi, después de que te conocí, te seguí, vi como que varios lugares donde lo hiciste. Y contanos un poquito cómo es esa logística de conseguir un lugar, adaptarlo. ¿Cómo es?
Sara Mira, esa fue la parte más complicada.
Ignacio Seguro.
Sara De compartir, porque como te digo, nadie sabía quiénes éramos. O sea, yo en ese entonces estaba empezando pues como en el mundo de la cocina, así como de eventos y todo. Y más allá de mi familia, mis amigos y conocidos y un par de clientes nuevos que había tenido, nadie sabía quién era. Y nadie sabía quién era el Dan y quién era compartir.
Sara Entonces eso creo yo que fue lo más complicado. Y te soy muy honesta, creo que nunca logramos hacer un compartir en un lugar que nosotros habíamos pensado, por ejemplo, y en una galería, hacemos un compartir ahí. Jamás logramos conseguir un lugar así. Entonces las primeras ediciones fueron rotando entre distintos lugares de la casa de Daniel.
Ignacio Ok.
Sara Un apartamento vacío que también nos prestaron dos veces. Y luego en la sexta edición. Ah, bueno, y aquí entra una parte importante de compartir, que fue una pausa que tuvimos en Compartir donde no seguimos haciendo eventos. Porque yo estaba muy metida en toda la parte de los caterings, chef personal y todo, y Daniel estaba muy metido en el tema de la fotografía.
Sara Y cada edición de Compartir, si bien no eran 50 personas, 60 personas, llevaba muchísimo detrás, pues desde conceptualizar el menú, hacer los platos, qué conseguir los vinos, qué ver qué decoración, qué hacer la playlist, invitaciones. todo eso era un chanzal que ninguno de los dos en ese momento tenía tiempo para hacer entonces hubo un día que nos sentamos y el Dan me dijo como mire yo la verdad no puedo seguir con compartir porque no tengo tiempo pues pero es un proyecto súper lindo si quiere usted sígalo yo va de repente sí no sé qué yo igual con mil cosas encima entonces tuvimos una pausa y ahí entra una persona muy importante historia de Compartir, que es mi mamá.
Ignacio Ok.
Sara Entonces mi mamá vino y me dijo, no hombre, Sarita, ese es un proyecto lindo que le tienen que meter, a la gente le ha gustado, y es lindo, pues, nació como desde el amor y es lindo, no lo pueden dejar. Dale, hacelo. Y yo, va, sí, no sé qué, y pasaba un tiempo. No, hombre, tenés que seguirlo haciendo. Y yo, va.
Sara Y si yo te ayudo, y yo, va, démosle. Porque entonces yo ya sabía que para una persona compartir hacer un compartir era muy complicado, pues sobre todo para alguien que tiene trabajo y tiene que hacer y todo. Era muy complicado. Entonces mija, no hombre, yo te ayudo, demos, le hagamos uno en tal fecha, pero de verdad, comenzamos esa fecha, no hay para dónde.
Sara Y de esa fecha, cada tres meses, religiosamente, vamos a hacer un compartir. Y yo, va. Entonces empecé a hacer compartir con ella y a partir de la sexta edición, que si no estoy mal, fue en el 2022. comenzamos a hacer compartir en mi casa.
Sara Y entonces en mi casa habilitábamos un espacio en el comedor, que era la mesa de mi comedor de ocho personas. Y más adelante comenzamos con la mesa de la sala, que en la sala poníamos una mesa para seis, entonces eran turnos de 14 personas. Y como lo hacíamos era que yo me encargaba de toda la parte de conceptualizar el menú, hacer los platos, todo lo que era cocina. Y mi mamá se encargaba de toda la parte de sala.
Sara Entonces ella hacía la decoración de las mesas, ella hacía las playlists y todo Y ella dirigía al equipo que estaba atendiendo ese día ella recibía a la gente, entonces aquí vamos a hablar un poco de por qué compartir es como una casa Y es porque si bien al principio no pensamos, Daniel y yo, en que compartir fuera acogedor, hogareño y todo el hecho de que los lugares que conseguimos siempre fueron su casa o mi casa de un punto en adelante. Hizo que compartir fuera adquiriendo como esta identidad muy hogareña, muy acogedora, y que en mi casa encima llegaba la gente a mi casa y quien lo recibía era mi mamá.
Sara Entonces por eso compartir se volvió así. Y lo hicimos en mi casa del 22 al 25.
Ignacio Ah, ok, o sea que no había en otros lugares. No había en otros lugares.
Sara Se intentó, pero no se pudo. Ajá, al principio lo intentamos, no lo logramos, y de ahí cuando leímos en mi casa, dijimos, la verdad es que aquí los dos espacios son lindos. Mi cocina era una cocina re chiquita y el diseño era cero ergonómico. Terrible.
Sara Pero fue la cocina que hizo que compartir siguiera, pues. Y entonces dijimos, no, no hay necesidad de estar buscando otros espacios. Además la gente ya reconoce la casa, ya reconoce el comedor. Y que para la gente que lo pudo ver, cuando han entrado acá me dicen, ala, no, es como entrar a tu comedor, pues.
Sara Porque lo que hicimos fue mudar mi casa para el restaurante.
Ignacio Me surge una duda, Sarita. ¿Creería que los primeros compartir fueron con, o sea, del público fue, los comensales fue tu gente cercana. ¿Eso cambió después?
Sara Sí.
Ignacio ¿Cómo es llevar? O sea, ¿cómo es abrir las puertas de tu casa? Porque eso es algo bien complicado. A mí me cuesta mucho.
Ignacio O sea, como que soy bien cerrado con eso. Entonces, ¿cómo es eso? ¿Cómo es abrir tu casa para gente que no conoces? Gente que el día de mañana no sabes si va a seguir siendo tu cliente no conoces sus trasfondos o sea ¿cómo es eso?
Sara fue bien curioso porque cabal al principio era gente conocida pues las primeras tres ediciones de Compartir era mi familia familia lejana de Daniel y Sebas amigos de la familia como que gente muy cercana entonces ahí no había pierde pero si en Compartir ya estas últimas ediciones o el último par de años sí nos pasaba que a veces nos escribía gente como, mire, quiero reservar para tal fecha que a mí no se me hacía conocida que guate es chiquita, pues, entonces uno normalmente
Ignacio Sí, lo buscas en Facebook o algo
Sara Este se conoce con tal y tal y que no sé qué y sí hubo un par de veces donde me escribía gente para reservar y yo me metía a su perfil y no seguía a nadie que yo conocía y nadie que yo conociera lo siguiera y lo seguía y entonces yo los veía y yo como, ay Dios
Ignacio Ya está lleno, disculpe
Sara No, y entonces yo les decía ay, con mucho gusto, ¿por dónde? ¿En dónde se enteró de compartir? Y entonces me decían, ay, bien la publicación de no sé quién, ay, un amigo que fue al anterior me recomendó Y entonces la verdad, nunca le dijimos que no a nadie cabal, tenemos una clienta que nos decía como yo de verdad compartir No le aviso a nadie, o sea, no le cuento a nadie que yo no conozca bien bien porque me da terror meterte desconocidos en la casa.
Sara Pero mi mamá y yo siempre fuimos fieles creyentes de que toda esa energía linda que nosotros le poníamos a compartir era lo que atraía a gente con la misma energía linda, pues porque en general ella y yo y toda mi familia es mucho de creer eso, que lo que uno da, lo atrae. Entonces tuvimos la dicha de que siempre lo hicimos con mucho amor y con energía linda y tuvimos la dicha de que eso recibimos de la gente, la gente que no conocíamos
Sara Era gente muy linda y que hasta la fecha vienen aquí o que algunos incluso se convirtieron en amigos pues y ya que hasta que hay que juntémonos a cocinar y no sé qué y se hicieron amigos pues entonces al principio sí fue un poco complicado como la parte de ay pero son desconocidos los vamos a recibir en la casa pero nunca tuvimos una mala experiencia ni nada sino que solo confiamos en que lo que dimos y lo que estábamos haciendo lo íbamos a recibir de vuelta y así fue
Ignacio que buenísimo, si es que es algo delicado por eso te lo preguntaba porque si no cualquiera lo hace verdad, pero que buenísimo que nunca pasó nada, ok y luego eh se hicieron, ¿cuántas ediciones me dijiste?
Sara perdón, fueron 15 cerramos el año pasado con la 15
Ignacio con, ok y en qué momento ya se deciden tirarle a lo grande, porque no fue un pasito el que dieron, o sea, se subieron un montón de escaleras. ¿Cómo llega la idea ya de... yo me recuerdo cuando te vi en... En Salazón. No, en Chichi.
Sara Ajá.
Ignacio Y me dijiste, ay, traemos alguito entre manos. Cuando yo vengo a ver es... Este tu alguito no era alguito. Y yo dije, wow.
Ignacio O sea, desde que supe dónde era la propiedad, yo dije, wow, ese lugar es grandísimo. O sea que no fue, o sea, es creer mucho en lo que traen y eso está buenísimo. Pero cómo surge pues ya la negociación de hacerlo, de asociarte con tus primos. Supongo que son hermanos.
Sara Sí, Daniel y Sebas son hermanos.
Ignacio ¿Cómo te asocias con tus primos? ¿Cómo deciden? Bueno, muchachada, vamos a darle. Porque es una decisión bastante fuerte, bastante grande.
Sara Pues bueno, todo el proyecto de restaurante, de convertirnos en restaurante, comenzó en agosto del 2024. La verdad es que entre ya en los últimos años de compartir en el formato de restaurante pop-up, Siempre se nos llenaban las ediciones y a veces me pasaba que se nos llenaba el compartir y la semana antes tenía un Compartir privado y aparte había catering de algo. Entonces ya había como llegado a un punto en donde yo ya no me estaba dando abasto en la parte de los caterings y todo. Y mi mamá y yo juntas igual también no nos dábamos tanto abasto.
Sara Pues sí nos dábamos abasto para las ediciones de Compartir, pero esas ediciones como que ya estaban para dar más. Y la gente decía como, ay, pero hasta dentro de tres meses, y ala, pero ahora hay que esperar, o mire, pero ¿por qué no más gente? O más gente quería reservar y no nos dábamos para hacer más fines de semana o tenerlo todo el mes. Y entonces fue ahí cuando ya fue como, bueno, ya toca dar ese salto o crecer, pues ya la siguiente parte del crecimiento ya no era que en lugar de que me ayuden dos en Compartir, sean tres porque hay más gente, sino la cocina y mi capacidad y todo ya no daban para mucho más.
Sara Pero el negocio sí daba como para más, pues. Entonces me acuerdo que ahí mi mamá tomó un papel muy importante en esa parte porque yo tuve una época como un poquito complicada como durante pandemia y despuesito de pandemia. Y yo como que volví a arrancar en la cocina ya 2021, 22. Y fui poco a poco, ¿verdad?
Sara Entonces, yo hacía compartir. A mí me encantaba hacer compartir. Estaba con los caterings y ya tenía un montón de trabajo. Y mi mamá un día me dijo como, mira, yo creo que si tú lo que quieres es que esto crezca, este es el momento.
Sara Si no lo haces ahorita, se te va a pasar por ciertas cosas que se alinearon, digamos. En ese entonces, mija, ¿es ahorita o nunca? Yo le dije, ¿será? Y ella, sí.
Sara Íbamos en el carro bajando al trabajo. Y yo, ¿será? Y ella, sí. Yo creo que es ahorita porque mira tal cosa y no sé qué y no sé cuánto y ahorita.
Sara Y yo dije bueno. Y como te conté Daniel y yo fuimos los que comenzamos con el proyecto de Compartir. Pues Daniel ya conocía el proyecto y todo. Había salido del proyecto porque su trabajo ya no le permitía estar full metido en eso.
Sara Y entonces yo me puse a hacer una presentación, a cranearme como toda la idea de que bueno, pero qué va a pasar con el catering si se convierte en restaurante, qué va a pasar con el degustación, nos vamos a mantener solo con el degust, vamos a meter carta, como todo eso de ir haciendo, formando el negocio, digamos, o la propuesta. Me puse a hacerlo, hice mi presentación y les dije a Daniel y a Sebas, como miren, juntémonos tal fecha que les quiero presentar algo y proponer algo. Y entonces se los presenté y les dije, miren, ustedes conocen compartir. Sebas siempre estuvo presente en Compartir, igual los tres siempre hemos sido muy unidos.
Sara Entonces yo creo que ya llegamos a este punto donde podemos avanzar y crecer y la forma en la que lo podemos hacer es esta. Y entonces les presenté. Ellos justo coincidió con que se iban de viaje como tres semanas. Entonces me dijeron, va, déjenos ver, no sé qué, lo vamos a pensar.
Sara Se fueron de viaje y yo las tres semanas. Porque yo sabía que media vez le entráramos a esto ya no había vuelta atrás Y que todo iba a ser cambio radical porque si bien yo tenía un montón de trabajo Y todo A uno siempre le dicen que abrir un restaurante es una locura pero creo que nadie realmente lo prepara a uno para lo que trae todo lo que conlleva entonces ellos regresaron de viaje Y me dijeron como mire entrémosle nosotros le entramos. Seamos los tres hagamos y todo, porque ellos también le tienen mucho cariño a compartir pues y como te digo, lo conocen Y entonces eso fue en el 2024, en agosto
Ignacio Ok
Sara Y yo creo si te soy sincera, que al principio tal vez la idea de Compartir de hacer compartir No era un lugar tan grande creo que la idea concebida al inicio era algo más pequeño fuera una mesa compartida y así. Y luego conforme fuimos como armando el proyecto y todo, fue saliendo todo lo demás, que el menú a la carta y que, Querida Aura, al final es como el hermanito de Compartir, que sí es algo completamente nuevo. Y que nosotros pensamos cómo sería lindo tener un bar, no sé qué. Y ya en el camino fue como nos estamos metiendo a abrir un restaurante y un bar.
Sara En el restaurante sí, pero son dos cosas pues.
Ignacio Claro.
Sara Entonces, así fue como comenzó. Luego conseguimos el lugar que todo se fue dando como muy orgánico y nos dijeron, miren, está disponible este lugar. Lo fuimos a ver y quedaba perfecto porque al final es una casa pues. Este lugar originalmente era una casa y quedaba nítido para el espacio de Compartir y el espacio de Querida Aura.
Sara Y ya el resto.
Ignacio Es historia.
Sara Es historia. Pero así fue como dimos como ese paso del pop-up al restaurante.
Ignacio Contanos un poquito para los que nos vayan escuchando, para los que aún no conocen compartir. Si bien sabemos que es... Me gusta tu narrativa de cómo lo decís. ¿Me puedes decir la frase de lo que es la gastronomía de acá?
Ignacio ¿Cómo es que lo dice? ¿Es un hilo conductor?
Sara Somos una experiencia que utiliza la gastronomía como herramienta narrativa y sensorial.
Ignacio Lindo, me encanta. Si bien ya nos dijiste eso, pero contanos un poquito ya más específico de la gastronomía, de los platos que salen acá. ¿Qué puede esperar el comensal cuando viene a compartir?
Sara Pues bueno, lo que nosotros hacemos aquí es cocina de autor. que la cocina de autor al final como la veo y lo que es para mí es como no un tipo de cocina en donde tenga si es guatemalteca, guatemalteca fusión italiana o algo así, sino más bien lo que tú tenés en el plato y lo que se cocina aquí es porque tiene la inspiración detrás de la narrativa. Entonces, aquí en la carta son platos con sabores mucho más familiares, platos un poco más acogedores, que siempre van a tener como algún toquecito especial, pero siempre son sabores muy familiares y muy acogedores, muy cálidos.
Sara Luego el menú de degustación es como la parte en donde nos podemos poner un poco más experimentales.
Ignacio Más exóticos.
Sara Ajá, un poco más exóticos. Y combinar ciertas otras cosas o preparaciones distintas, emplatados distintos, etc. Y Querida Aura, la comida es mucho más casual, porque al final Querida Aura es un bar. Entonces es comida rica, pero un poco más monchosa y más de bar para picar, para compartir.
Sara Y la coctelería, que igual es coctelería de autor porque viene de la inspiración de Rafa. Rafa es quien hace, es nuestro jefe de barra y es quien hace todo lo que sea bebidas de Compartir y de Querida Aura. Es de autoría de Rafa. Entonces pues también son cosas de donde él se inspiró de la narrativa original de Querida Aura y de compartir.
Sara y ya es de su creatividad. Entonces, ajá. Pero aquí en la carta por lo menos creo que lo puedo resumir en sabores muy acogedores y cálidos.
Ignacio ¿Cuál es tu platillo favorito de tu menú?
Sara Uf.
Ignacio ¿Cuál recomendarías? A ver, yo probé. Yo no he venido después de la inauguración. Te dije que tengo pendiente de venir, ya vamos a venir, pero probé lo que serviste para la inauguración.
Ignacio Todo estaba muy rico. Creo que hay algo bien insignia de ti que es el... un rabanito, ¿verdad?
Sara Sí
Ignacio Que es lo del logo de Compartir
Sara Ajá
Ignacio Si quieres nos puedes hablar un poquito del rabanito Y decirnos cuál es tu platillo favorito de lo que tú haces en tu restaurante tal vez no del degustación, sino del... De la carta
Sara Ajá pues a ver, para comenzar, la carta si bien es una experiencia mucho más relajada Y más casual que un menú de degustación porque no es que yo voy a pasar a la carta y tú venís a comerte un plato con tu esposa y lo que quieren es platicar y me van a tener a mí, ¿qué este plato representa? No es esa la experiencia, sino es mucho más casual.
Ignacio Sí.
Sara Sí tiene su parte narrativa, porque al final eso es el corazón de Compartir. Entonces nuestra carta está inspirada en el estado original del ser, que es volver a ese estado que era vivir un poco más en calma, más lento, con atención en el momento que estás viviendo y salir un poco de la prisa que te exige el mundo todos los días. Cada plato tiene su narrativa y cada plato representa como una pequeña invitación a que si bien uno no puede salir de esa velocidad del mundo a veces porque el trabajo, etc. Que por lo menos mientras estés en Compartir te dediques a disfrutar sin prisa.
Sara Entonces, de los platos tenemos uno que es el de los rabanitos, que está inspirado en la espontaneidad y sencillez, que es encontrar belleza a las cosas sencillas, como la belleza en las sencillas, porque uno, los rábanos, tú los encontrás en cualquier lugar todo el año. Entonces, rábanos hay siempre. Y dos, si tú pensas en los rabanitos, ¿qué se te viene a la mente?
Ignacio Chicharrones.
Sara Ajá. chicharrones con el rábano picado, limón, o en el caldo de res, el picadito de rábano, como siempre son fríos y siempre son ácidos. Entonces, aquí el plato de los rabanitos es un labne de arveja, que es como un purecito que tiene abajo. Encima lleva los rabanitos que van salteados en mantequilla tostada, porque cuando tú agarras los rabanitos, que por lo regular son ácidos, picantes, fríos, Y los pasas por un proceso de cocción, se vuelven mucho más suavecitos y se vuelven bien dulces.
Sara Entonces es como encontrar la belleza en los rabanitos, que a veces puede ser muy sencillo y encontrarlo en cualquier lado. Pero combinado con el resto de ingredientes, están como abrazados y sacan esta dulzura. Entonces lleva el puré de labne con arvejas, encima los rabanitos salteados, lleva hojitas de rábano fritas con za'atar de jamaica. Y se sirve con estas focaccias que van a la plancha con aceite de oliva y un poquito de aceite de menta.
Sara Y ese es el plato de los rabanitos que es sencillo. No tiene como tantas cosas y es como para untar tu panito con el labne y comerte los rabanitos que es súper rico. Y luego en lo personal de platos favoritos de entradas podría decir que el grilled cheese de pesca.
Ignacio Ah, lo probé.
Sara Ajá, pero lo tenés que probar aquí porque aquí ya es un poco más elaborado.
Ignacio Sí, seguro, seguro.
Sara Pero ese está inspirado en encontrar o darle un significado más profundo a las cosas cotidianas. Por ejemplo, uno se lava la cara todos los días y puede ser como me la lavo y te la lavas porque toca pues y es tu rutina y lo tenés que hacer. Pero la idea es como darle un sentido más profundo, como el hecho de tomarte dos minutos para lavarte la cara puede ir más allá de higiene y verlo como un momento en donde tú te estás cuidando a ti mismo. Entonces es como darle ese sentido más profundo a las cosas cotidianas.
Sara Entonces el grilled cheese de pesca representa eso porque al final un sándwich puede ser lo más sencillo como pan relleno pan, pero le pusimos como un sabor adentro que es un poco más profundo, digamos, o más especial, que no es como pan jamón y pan, pues. Entonces es el grill cheese lleva pesca ahumada queso cheddar añejado chutney de apio cebollita morada lleva alcaparras se hace el grill cheese se le echa mayonesa de pimienta verde Y se sirve con cebollana Y un peperoncini entonces la idea es irte comiendo el grill cheese con más mayonesita y el peperoncini
Ignacio Eso es exquisito
Sara Y siento que la gente no se ha animado todavía a pedir mucho ese grilled cheese últimamente sí, pero lo subestiman por ser sándwich de pescado y
Ignacio queso. Sí. Pero
Sara ese creo que es mi favorito. Y de fuertes, tengo unos noodles que siempre me van a gustar porque amo los fideos.
Ignacio Ok.
Sara Y está el plato del osobuco también.
Ignacio Creo que probé algo también.
Sara Sí, ese tuvimos mini versión en la inauguración, que es un cubo de osobuco prensado que va a la plancha y lo servimos con una polenta de plátano frito. Y encima lleva demiglas de oso buco y un poco de cebollana. Y ese también es como súper acogedor.
Ignacio Pregunta, por ser, a ver, al entrar al restaurante se ve todo ese cariño, ese amor, homenajeando a tus abuelitas. ¿Tienes algo que vaya como inclinado a lo que hablábamos? Algo reconfortante, como un caldito, como un recado. Por ejemplo, ahorita lo de los noodles me voló la cabeza porque no sabía que tenías eso. Eso está buenísimo.
Ignacio Entonces, ¿tienes algo así como recadito o caldito?
Sara Tenemos un arroz caldoso de mariscos, que ese arroz caldoso, ese plato se llama coherencia interna, que la coherencia interna lo que representa es siempre fiel, es lo que hablábamos, siempre serle fiel a tu interior, pues, y a lo que tú pensás, a lo que tú crees y a lo que tú haces. Entonces ese plato toma inspiración como la paella y el risotto, pero no es ni uno ni otro, sino es un arroz caldoso que era receta de mi abuelita. No de mariscos, sino que se inspira en el arroz caldoso de poito que ella hacía cuando uno se enfermaba. Mi abuelita lo hacía con chipilín y le echaba pimienta gorda, pimienta negra, tomatito y todo.
Sara Y era ese arrocito caldoso que uno se comía con el poito y era delicioso.
Ignacio Tengo años de no comer algo así, ¿sabes?
Sara Es delicioso, a mí me encanta. Entonces agarramos como esa receta para tomar como estos dos clásicos que son la paella y el risotto, pero siempre siéndole fieles como a nuestras raíces, pues, y a esa cocina de mi abuelita que a mí me recuerda a eso, entonces lo hicimos de mariscos. Y lleva uva verde asada, lleva camarón, pulpitos, etc. Un montón de ralladura de limón y otras cositas ahí.
Sara Entonces, ajá, eso tiene relación con una de sus recetas. Y tenemos otro plato que son unos tamalitos que están inspirados en los boxboles y en los tamales de arroz de Xela, porque mi familia de mamá es de Xela.
Ignacio Ah, ese dato se me había pasado, es cierto, yo revisé eso.
Sara Sí, mi familia de parte de mamás de Xela. Yo nací aquí en la ciudad, entonces soy chapina, pero siempre digo que soy chiva de corazón porque ellos son orgullosísimos altenses. Y yo le he agarrado mucho cariño a Xela, pues, y quiero mucho a Xela. Así que no nací allá, pero soy chiva de corazón.
Sara Entonces mi abuelita tenía su receta de tamales de arroz y mi otra abuelita, no, mi bisabuela de parte de papá también tenía su receta de tamales de arroz. Y entonces con mi mamá como que entre las dos recetas fuimos viendo cómo hacían porque nunca nos enseñaron como mira te enseño, se hace así, así, así. Hasta que logramos llegar a la receta ideal entre esas dos partes, ¿verdad?
Sara Entonces esos tamalitos son tamalitos de arroz de Xela, de la receta de ellas dos, solo que llevan adentro short rib, que cocemos en un caldito que es como agridulce, y se sirve con ese caldito como salsita, los tamalitos, y encima llevan kimchi de manzana verde, y llevan un crocante de manzana y arroz, y van rellenos de la carnita. Entonces ese también es como el tamalito así calientito y lo vas cuchareando con el caldito y lo demás.
Ignacio Solo con escucharte siento que ya me abrazó ese plato.
Sara Sí, ese es muy rico también.
Ignacio Mira, paréntesis, ¿qué tan cierto es que le cambian los nombres a la comida o a las cosas en Xela?
Sara Justo, hace un par de semanas hablamos con alguien de eso, no me acuerdo con quién fue, pero cabal estaban hablando como de lo de... Y mi mamá me ha contado, no recuerdo muy bien y perdón a mi mamá si lo estoy diciendo mal, pero que ella en Xela tamales o paches, para ella todo era pache, pues.
Ignacio Ajá.
Sara Que era un pache y era un tamal.
Ignacio Sí, ese es uno.
Sara Y así, pero sí he escuchado esa...
Ignacio Dice que enchiladas, la enchilada de nosotros es la enchilada-enchilada.
Sara Ajá.
Ignacio Pero a ella le llaman enchiladas las tostadas. Sí, sí, sí, sí.
Sara Las enchiladas que agarran la tostada, la meten en la salsa y la pasan en la carnita picada y ya lleva el quesito.
Ignacio Ajá, dame una enchilada de salsa de tomate.
Sara Ajá.
Ignacio Así estaba viendo en un video, pero entonces es cierto.
Sara Así dicen yo, mejor no me van a funar en mi familia.
Ignacio Y, no hombre, qué rico, a mí se me altojó todo lo que dijiste, de verdad que espero que muchos puedan venir a probar tu comida. de cuando estamos grabando esto son dos meses de que acabas de abrir y de lo poco que yo probé la otra vez estuvo exquisito todo estuvo delicioso tengo muchas ganas de venir, pronto vengo y creo que dejamos muy bien un tema pendiente que era lo de compartir catering
Sara Compartir privado
Ignacio Compartir privado que no quisiera dejarlo de fuera Y también preguntarte qué pasó entonces con... Porque tuviste que poner sobre la mesa si ibas a poder seguir con Compartir privado con catering teniendo ya el restaurante. Pero ya no me dijiste si lo seguiste o no.
Sara Sí, y es que de hecho compartir... Como la parte de catering, digamos un catering normal en donde la gente te pide que un desayuno o que algo o que refacción o que sirvas un buffet de algo. eso lo tenemos y lo seguimos trabajando, que es como toda la parte de eventos. Entonces, si tú vas a tener una graduación y quieres boquitas, podemos hacer el catering de las boquitas y todo.
Sara Aparte, tenemos nuestra otra parte de eventos, que es Compartir privado, que se llama Compartir privado porque es la experiencia de compartir en casa. Entonces tú puedes venir y decirme yo quiero recrear esta edición que tienen ahorita en mi casa o puedes decirme el tema o la historia que tú le quieres contar a tus invitados y nosotros conceptualizamos toda la experiencia de compartir en base a ese tema. Por ejemplo, para una semana de la moda hubo alguien que tenía como invitados de prensa de moda y no sé qué y quería hacer un Compartir privado.
Sara Entonces para ese grupo de personas nosotros conceptualizamos el menú inspirado en la historia de las distintas etapas o épocas de la moda. Entonces cada plato te iba contando un poquito sobre esta época o esta y llegaba hasta como la moda hoy en día. Pues es algo que te permite expresarte. O todo esto comenzó Compartir privado porque hubo alguien que iba a tener su boda civil y la mamá del novio me dijo, mira, es que yo quiero hacerle su cena para la boda civil, pero quiero que sea algo bonito.
Sara Entonces lo que hicimos fue que me junté a hablar con los novios, me contaron toda su historia de cómo se conocieron, qué les gustaba hacer, cuál era como su cita ideal, cómo era su relación con la familia y todo. Y entonces la cena, cada plato iba contando un poco de su historia de novios. Entonces esa es la parte de Compartir privado que al final se vuelve algo mucho más íntimo y mucho más personalizado que seguimos haciendo hasta el momento también.
Ignacio Qué lindo, me encanta todo lo que tenga que ver con todo tu proyecto Sarita, de verdad. Muchas gracias. Muy lindo, desde lejos se deja ver que es algo hecho con muchísimo amor. Yo no creía, cuando recién vine para la inauguración no creía lo que estaba viendo, decía yo, es el único restaurante donde te sentís súper abrazado con todo.
Ignacio O sea, está bien marcado todo el concepto y me encanta que sea así, me encanta saber tu historia, cómo fue que llegaste hasta acá. Antes de pasar a un temita que vemos al final, quería preguntarte si quieres agregar algo que no hayas dicho.
Sara Sí, tal vez, creo que no he contado tanto de Querida Aura como de qué se trata Querida Aura, entonces tal vez solo contarte también un poquito de eso porque es un proyecto nuevo que viene de Compartir y que va de la mano con compartir, pero al final es un proyecto distinto aquí adentro. Cuando estuvo toda la idea pensamos en hacer el área del bar y poco a poco se fue desarrollando el concepto de Querida Aura. Querida Aura es nuestro bar secreto porque es en la parte de arriba del restaurante. Y se llama Querida Aura porque como te contaba mi abuelita de parte de papá con la que yo crecí prácticamente se llamaba Aura.
Sara Yo era su única nieta y ella a mí me consentía a morir, pero había algo que a ella no le gustaba y era que iba a entrar a su cuarto, porque yo entraba a abrir gavetas, a sacar, a registrar y todo, y ella odiaba que iba a entrar a registrar. Entonces para mí su cuarto siempre fue como esta esquina oscura en su casa a donde yo tenía prohibido el paso.
Sara Y cuando ella falleció entramos a sacar todas sus cosas y yo encontré sus álbumes de fotos, toda su ropa, sus joyitas, sus recuerditos y todas estas cosas que a mí me hicieron verla no como Aura, mi abuelita, que yo conocí siempre, sino como una mujer que tuvo una vida muy linda. Tuvo una historia de amor preciosa con mi abuelito, que fue muy corta, pero que fue muy linda. Viajó con sus amigas, disfrutó, era re coqueta. Mi abuelito le tomaba fotos porque era fotógrafo de hobby, entonces era tan coqueta, se prestaba para mil fotos.
Sara Entonces, Querida Aura nace como de esa inspiración y de la idea de homenajear un poquito a Aura, que era mi abuelita ahorita con la que yo crecí. Y representa porque pues ya cuando vengan a conocer se darán cuenta de que compartir es como esa casa de abuelita y Querida Aura es como ese cuartito oscuro prohibido dentro de la casa de la abuelita donde si uno sube ahora es quien va a narrar a través de la carta de cocteles como todas estas historias de aventura y de cosas lindas que vivió fuera de su rol como abuelita. Entonces, compartir es esa casa de abuelita decorada así como la ven.
Sara Y Querida Aura cambia por completo desde música, el look, el estilo de la comida, de los cocteles y todo, y se va como más al lado retro un poco psicodélico porque representa como esa rebeldía y eso alegre de la vida de una abuelita fuera de ese rol. Así que solo eso.
Ignacio Lindo, me encanta. Muchas gracias. Yo tuve el gusto ya de conocer Querida Aura y muy lindo, es un espacio que también te, como que te choquea porque es totalmente distinto a lo que es Compartir, entonces a pesar que está pues alineado al concepto, a los sentimientos, a recuerdos y demás, sí se siente como que ese contraste, no sé si, ¿verdad? Y es bien lindo y luego vas al menú y ves que se narran muchísimas cosas y que entonces tiene coherencia con lo de abajo.
Ignacio Lindo, la verdad que súper lindo. Antes de pasar al final, yo quisiera agregar y preguntarte, como bien te decía también al principio, que la idea es poder dejar algo a toda la gente que nos ve, que hoy en día está empezando o quiere dedicarse a esto. ¿Hay algo que tú querrás mencionar o contarnos de un momento o una etapa o algo que tú digas, madre, yo ahí estaba que no quería saber nada de la vida, pero entró mi mamá y resurgí o te lo digo por lo que me comentaste?
Ignacio o no sé, algo que tú querrás decirle a quien nos está escuchando y de alguna manera dejarle esa espinita de que pues sí se puede salir de donde estamos o se pueden corregir errores, ¿verdad?
Sara Claro, sí, de hecho hubo una época entre pandemia y un par de años después donde yo no estaba bien, como emocionalmente pues no estaba bien y empecé a dejar de hacer muchas cosas que me gustaban, incluidas la cocina. yo lo que hacía era iba a cocinar a donde tenía que ir a cocinar, sacaba lo que tenía que hacer y ahí quedaba. Y yo no estaba bien, pues, o sea, yo sí recuerdo esa época y mi familia, mis papás no me dejarán mentir como una época como muy oscura de mi vida porque no estaba bien.
Sara La verdad tuve la dicha de siempre tener a mi familia apoyándome y pues mi mamá siempre haciéndome ganas con todo y siempre en un entorno de mucho amor pues tuve la dicha, aunque yo sé que uno en esos momentos a veces no se da mucho cuenta de todo eso que lo rodea o hay cosas que a uno no lo dejan ver todo eso, tuve la dicha de tenerlo. Y pues hubo un momento en donde mis primos y mi tía me dijeron como, mira, que nos vamos a ir de viaje, que vamos a ir a Uruguay y Argentina y queremos que te vengas con nosotros. Y entonces yo dije, va, está bien.
Sara Y me fui y siento que para mí ese viaje fue como lo que me terminó de ayudar a salir de ahí. Porque me ayudó a ver y esa es la parte importante de lo que voy a contar. me ayudó a mí a ver que fuera de lo que yo estaba sintiendo o todo eso, hay un mundo de cosas afuera que son cosas lindas pasando y que uno puede vivir y que uno puede hacer, que a mí me terminó de ayudar a salir de ahí.
Sara Y pues aparte de todo el apoyo de mi familia, en ese entonces también estaba comenzando a salir con el Rafita, entonces el Rafita también vino a traer muchas cosas lindas a mi vida. como que eso a mí me terminó como de abrir los ojos y decir hay muchísimo más si uno de verdad se enfoca en ver más allá de cualquier cosa que pueda estar pasando, que yo sé que es complicado y no es tan fácil como solo decirlo pero tratar de mantener en la mente que sí hay muchísimas cosas
Sara Más que uno a veces no ve muchísimas cosas de las que uno es capaz de hacer que a veces uno no se lo cree pero es de dar ese saltito y que al final los primeros minutos de algo son los más complicados Pero si le das es ese segundito complicado de aventarte de ahí ya estás ahí y ya tienes que hacer algo pues entonces como esa parte creo que fue algo que me cambió mucho la perspectiva
Sara De ver las cosas y yo sé que fue un viaje y no siempre se puede viajar y uno inspirarse en los viajes pero siempre tratar de buscar cosas nuevas y no quedarse en el ocio que a veces puede ser tan traicionero y a uno jalarlo más hacia un lugar de no hacer nada y de sentirse mal sí, siempre tratar de buscar algo nuevo y que a uno lo ayude a ver que hay muchísimo más allá de lo que uno puede estar pensando o sintiendo en ese momento
Ignacio super Sarita, muchísimas gracias y bueno, este podcast empezó, te estaba contando que empezó porque nos quedó muy corto el formato anterior, pero no queremos dejar de lado o por fuera esos videos que nos hicieron, que hicieron mucha bulla cuando iniciamos, que es preguntas y respuestas rápidas. Señor Jesucristo. Entonces aquí vamos a preguntarte, prácticamente son los lugares donde Chef Sarita recomienda ir a comer ciertas cosas. ¿Estás lista?
Sara Ok, ajá.
Ignacio ¿Sí? Sí. Listo. ¿Dónde se come la mejor pizza en Guatemala?
Sara ¿La mejor pizza? Uy, yo creo que en L'Aperó. Es mi pizza favorita hasta el momento.
Ignacio ¿Cuál te comes?
Sara La que tiene anchoas. A mí no me gustan las anchoas, pero la de anchoas de L'Aperó es muy rica. Y la otra, ¿cuál es la otra que me gusta? Es una que tiene, no sé si es burrata o un quesito fresco encima.
Sara Esa me encanta también. Y probar los especiales de la semana. Súper. Pero ajá, la pizza de L'Aperó me encanta.
Ignacio ¿Mejores noodles para Sarita en Guatemala?
Sara Los de compartir. Sí, creo que de noodles, bueno, de ramen en general, bonito, es mi favorito. Creo que es el ramen más rico que hay acá.
Ignacio Concuerdo contigo.
Sara Que, tip, y no soy la única que lo piensa, el vegano con extra de cerdo y extra de huevo.
Ignacio ¿Ah, sí?
Sara Ajá.
Ignacio Ok.
Sara Esa es la mejor opción. Y de ahí los de mi casa, los que hacemos con Rafita instantáneos de lochin.
Ignacio Ok.
Sara Con mayonesita y así esos.
Ignacio Ok. ¿Dónde se come, Sarita, el mejor caldo de su vida? que no sea de su familia que no sea el de la casa
Sara el estofado de kimchi de Masil en la antigua o el de aquí de little korea también me encanta creo que si quiero un caldito siempre me voy si estoy en la antigua o puedo ir a Masil en la antigua siempre me voy por ese o aquí si quiero un caldito siempre pido el estofado de kimchi de ahí
Ignacio super quiero probarlo mejor hamburguesa según
Sara La Trama
Ignacio Yo no cambio la Trama Street food de Guatemala que te encante
Sara Street Alice
Ignacio Ahí entra un montón de cosas pero me refiero la pregunta nada más así como No sé si lo harás pero si lo hacemos en otros países seguro también en Guate tengo ganas de no sé la granizada de tal lugar O el shuco de tal lugar
Sara De shuco si tengo los mejores shucos de Guate, en mi opinión, es una carreta que está en el Parque Morazán. Ok. Está el Parque Morazán, la sexta avenida, y aquí en la esquina hay una farmacia que creo que es una Feico o Meycos o no sé, pero está la farmacia y en esa esquina paralela del Parque Morazán, ahí hay unos shucos buenísimos.
Ignacio No, vamos a ir a probar.
Sara Esos para mí son los más ricos.
Ignacio ¿Con qué los pedís?
Sara Con carne.
Ignacio Ah, qué rico. Carne o de chorizo también. ¿Qué crees que lo hacen, hace que sea tan rico? Porque usan como una mantequita de
Sara ajo así deliciosa y se le echan a todo, o sea, le echan a la carne, le echan al pan adentro y afuera y lo tuestan así. No porque aquí hay que alienar esa mantequita, pero para mí esos son los más ricos.
Ignacio Ok. ¿A dónde vas, Sarita, a echarse unos vinitos y unas boquitas con Rafita?
Sara Nos gusta mucho ir a Minerva O a Norma también A veces nos queda camino a la casa A pasar a Chichimeco por un coctelito ya para terminar la noche que a veces no nos da chance pero cuando se puede pues está cool
Ignacio ¿Mejor ceviche para Sarita?
Sara Uno que esté en el mercado de la palmita que se entra si no estoy mal del lado de donde hay un pollo campero. No me acuerdo, tengo mucho tiempo de no ir. Pero ahí uno entra y ahí está una cevichería que es grande, que se llama la Palmita. Y ahí, buenísimo, el picantío es delicioso, es de Chiltepe y lo dan en una bolsita, pica, pero delicioso.
Ignacio Qué rico. Y bueno, ya para terminar, ¿lugar donde llevarías a alguien, algún amigo, familiar, que venga fuera a presumir las delicias de la gastronomía guatemalteca.
Sara Creo que al mercado central para antojitos y cabal como para picar algo y que prueben varias cosas. Y a la señora Pu, a la cocina de la señora Pu, que también tengo bastante tiempo de no ir, pero recuerdo que es delicioso. Y ajá, ya como platos más para sentarse a comer un plato y todo ahí.
Ignacio Súper, Sarita. Pues agradecemos mucho que hayas abierto las puertas de tu restaurante, de tu cocina, de tu familia, de tu corazón. Gracias por todo lo que nos comentaste el día de hoy. No sé si quieres agregar algo antes de despedirnos.
Sara Pues muchas gracias a ustedes también por venir a visitar y pues por pensar en nosotros. Creo que solo como para cerrar y agregar, creo que aparte de todo lo importante que hablamos del tema de si uno se lanza a emprender y que es trabajar un montón y ver muchas cosas, creo que la parte importante también que a mí me ayudó mucho es rodearse de gente que a uno le sume y buscar que toda la gente que esté con uno a uno le sume y lo digo no solo dentro del negocio sino también fuera.
Sara Y hacerse de un equipo lindo, que yo tengo la bendición de que este equipo con el que estamos trabajando es un equipo lindísimo porque ellos han hecho una relación muy linda entre ellos, hay una dinámica de convivencia muy linda y al final todos están aquí porque les gusta lo que hacen. Así que por mucho que yo haya fundado con Daniel Compartir, yo solita no podría hacer todo esto, ni servir los platos, ni dar la experiencia de compartir. Así que creo que es clave tener un equipo lindo como el que tenemos la dicha de tener acá. y rodearse de gente linda también, familia, amigos, conocidos, etcétera, también eso.
Sara Así que muchas gracias a ustedes también por venir, por tomarse el tiempo de conocer un poquito más detrás de la historia de Compartir que todo forma parte de. Así que gracias.
Ignacio A ti, Sarita, muchísimas gracias por tu tiempo. Nos despedimos, muchísimas gracias. Si este episodio te gustó, suscríbete, compártelo y síguenos en nuestras redes sociales para que podamos seguir visitando más cocinas y descubrir las historias de los mejores talentos de Guatemala. Soy Ignacio Portillo y esto fue Cocina Abierta, una producción de Johnny Mas.
Ignacio Nos vemos en el próximo episodio.
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